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jueves, 9 de febrero de 2017

LEYENDA DE LA MUJER EMPAREDADA








Esta leyenda nos lleva al invierno de 1868, a la casa de Esteban Pérez en la calle Marqués de la Mina, nº 4, cerca de la Parroquia de San Lorenzo. Esteban era un obrero de la construcción conocido por no importarle la hora, el momento o el lugar de la obra.


Una noche llaman a su puerta y un caballero le ofrece un encargo muy singular por el que pagaría mucho dinero, con la condición de que debería ir con los ojos tapados. 

Esteban en principio se negó, por lo que el caballero le apuntó con un arma y obligado le tapó los ojos y ambos montaron en un coche de caballo. Después de varias horas cabalgando, se detienen y una vez dentro del sótano de una casa le quitan la venda de los ojos. Allí se encontraba una mujer sentada en una silla e inconsciente. El caballero le explicó que el trabajo consistía en levantar un tabique en la alacena donde se encontraba esa mujer. Esteban volvió a negarse y de nuevo le apunto con el arma, por lo que no tuvo más remedio que a cceder a sus pretensiones. En aquel momento sonó una campanada de un reloj de la calle, aunque no sabía si era la una o los cuartos.



Cuando terminó el trabajo, le volvieron a vendar los ojos y cuando disponía a montar en el coche de caballo, volvió a sonar una campanada en el reloj comprendiendo que era la una y cuarto. Después de varias horas de camino, como sucediera a la ida, llegaron a su casa y después de pagarle le dejaron allí.

Rápidamente fue a la Policía a contar los hechos, pues quería localizar a la mujer antes de que falleciese.

Después de un buen rato de explicarle varias veces todos los hechos a la policía, esta comprendió que en el único lugar en Sevilla donde a esas horas sonaban los cuartos era en el reloj de la Parroquia de San Lorenzo, por lo que le habían tenido dando vueltas en los traslados para que pensara que estaba más lejos. Teniendo este dato pronto encontraron la casa del asesino ya que por entonces no existían muchas con sótanos.

Se personaron en la casa, detuvieron al asesino y rescataron a la mujer sana y salva.