Inspirada en una joven doncella, nos la presenta centrando el lienzo con la media luna a los pies, el cuerpo levemente girado, el manto que la rodea con sus extremos flotantes, las manos cruzadas sobre el corazón; la cabeza girada suavemente hacia la izquierda y la mirada en alto.
Toda ella apoya sobre una nube, en la que se acumula un torbellino de ángeles, portando alguno de ellos, los símbolos de las Letanías que aluden a lo terrenal: rosas, palmas, espejo, azucenas.
En el extremo superior derecho otro grupo de angelitos revolotean entre paños vaporosos y a la izquierda algunas cabezas de angelitos.
Data del 1668-1669 y esta obra fue encargada para el Convento de los Capuchinos
Data del 1668-1669 y esta obra fue encargada para el Convento de los Capuchinos
En esta obra, Murillo nos muestra al Crucificado que, con gran dulzura y belleza en el rostro, desclava su brazo derecho de la cruz para apoyar la mano iniciando el abrazo, en la espalda del santo franciscano que, de pie bajo Él, apoyando su pierna sobe un globo terráqueo y con el rostro invadido por el misticismo, abraza así mismo al crucificado.
Este cuadro data de 1668-1669 y fue encargado para el Convento de los Capuchinos
| La Anunciación
Escena que representa la Anunciación del ángel a la Virgen María.
Data del 1668 y fue encargada para el Convento de los Capuchinos de Sevilla
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| San José y el Niño
Este cuadro data de 1665-1666 y fue encargado para el Convento de los Capuchinos de Sevilla. En el se representa al niño Jesús y a San José de cuerpo entero y tamaño natural.
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| PIEDAD
Esta obra representa a Cristo muerto, con su cuerpo reposando sobre un blanco sudario y la cabeza apoyada sobre la Virgen.
Data 1668-1669 y proviene del Convento de los Capuchinos de Sevilla
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