LA ALAMEDA DE HERCULES

LA ALAMEDA DE HERCULES
La Alameda de Hércules. Oleo sobre lienzo del S. XVIII y de autor anónimo
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lunes, 13 de febrero de 2023

EL RINCÓN DEL BESO Y LA CALLE DEL BESO

Se acerca el día de San Valentín y he pensado que el mejor sitio, el mas romántico de la ciudad y por tanto el plan ideal para celebrar el día de los enamorados en Sevilla es pasear por el barrio de Santa Cruz. Cuna de la mayor historia de amor y drama vivida jamás en la ciudad y que Zorrilla recogió en su obra "Don Juan Tenorio".

¿Y no es el beso la mayor prueba de amor?, por eso hoy os llevaré, a que conozcáis dos sitios de este barrio, con el beso como protagonista, "El Antiguo Rincón del beso" y "El Callejón del Beso". 

Si paseas por el barrio de Santa Cruz y deseas ir desde la Plaza de los Venerables a la Plaza de Doña Elvira deberás tomar la calle Gloria. A pocos metros a la altura del nº 7 te chocarás con el Antiguo Rincón del Beso, como así nos recuerda un pequeño azulejo en su fachada.


Caerás en la tentación de hacerte un selfie, junto a esa persona especial mientras la besas. Y será casi imposible que luego no te preguntares que historia se esconde en ese rincón para que todos los conozcamos con el del beso


Pues la verdad es que poca cosa se sabe. El azulejo fue montado en 2012 cuando se realizó la reforma del Restaurante Doña Elvira, al cual pertenece la fachada. Pero esa calle era la que separaba, según el rumor popular y sendas placas nos lo recuerda, la casa donde nació Don Juan Tenorio (En la Plz. de los Venerables) y la casa de D. Gonzalo de Ulloa, padre de Doña Inés, su amada (Plz. Doña Elvira).







¿No creéis que tal vez, ese rincón esconda secretos de muestra de amor entre D. Juan Tenorio y Doña Ines?.

El segundo lugar de este barrio también conocido como el de la judería, donde nuestro beso toma protagonismo no es otro que en la calle Reinoso. Esta calle transcurre desde la Pza. de los Venerables a la calle Lope de Rueda, En su lado mas estrecho, apenas alcanza los 106 cms. de pared a pared, donde apenas da para el paso de una persona. 


Como ya os he dicho, aunque oficialmente se llama la calle Reinoso, popularmente es conocida como la calle del beso. 

El origen del curioso nombre con el que se le conoce a esta calle es un misterio. Existen varias teorías de su existencia, pero la mas aceptada es la que nos devela el historiador local Antonio Navarro Cuesta, estudioso de la historia viva de Sevilla.  Según él, debido a la poca distancia entre los balcones de las viviendas de la calle, apenas medio metro, era frecuente el saludo besos entre sus vecinos y de ahí su nombre popular. 

domingo, 22 de enero de 2023

ESPERANZA DE TRIANA, LA LEYENDA


Hoy os traigo a la calle Pureza en el barrio de Triana, concretamente a la Capilla de los Marineros, donde podemos contemplar a la reina de Triana en su altar. La Esperanza de Triana es una imagen muy popular, archiconocida y de gran fervor. La imagen, tras sufrir varias restauraciones e incendio, de 1,70 m de altura, conserva de la original el cuello y el cuerpo, respondiendo a las características formales de las imágenes del S. XVII. La obra fue atribuida al escultor Juan Astorga, pero esa atribución probablemente se debió al resultado que realizó tras la restauración que llevó a cabo en 1816 en la imagen. Actualmente está en revisión su autoría. Todo se podría resumir a lo que Eugenio Noel llegó a escribir en 1916: "Diga oste, Zeño que eza Virgen no la iso nadie; tiene en zu cuerpo un peaso de cada trianero"

Su popularidad y fervor entre los trianeros y los sevillanos, hace que le rodee múltiples vivencias y leyendas ligadas a ella, popularidad que traspasa a fronteras universales. Hoy os quiero contar una leyenda ligada a la Esperanza, que como toda leyenda algo de verdad tendrá y de la que me ha sobrecogido al conocerla.

Para ello nos vamos a trasladar en el tiempo a los años 70 del siglo XX. Un hombre madrileño de posición social distinguida, económicamente bien y afortunado de poseer una buena familia y amigos, quiso venir a conocer la Semana Santa de Sevilla. Quien le empujó a tal fue la insistencia de su hijo de 15 años de querer ver a la Esperanza de Triana en la Madrugada del Viernes Santo, ya que la había visto en fotografías anteriormente y quería verla procesionar.


Llegan a una de nuestras calles sevillanas en primavera dentro del itinerario de la procesión. Al paso de la Señora sube el clamor y el entusiasmo de los allí presentes y de produjo los gritos de !Guapa! y  los múltiples aplausos a cada paso de los costaleros, con la gracia que solo ellos saben hacer, portando a la Reina de Triana en su trono. Esos momentos provoco sensaciones contrapuestas entre el padre y el hijo, mientras que el niño estaba feliz y maravillado llegando a considerarlo como un momento prodigioso, el padre no dejaba de pensar que se trataba de puro fanatismo y partidismo de algunos de los allí presentes. Pero entonces paso algo, procedió el padre a mirar fijamente la cara de la Virgen y vio caer sobre sus mejillas lagrimas de verdad.
- "Lo has visto, como llora de verdad". Le dijo el padre al hijo.
- "Son lágrimas de cristal, debe de tratarse de una ilusión óptica provocada por el humo y el calor de la cancelería del paso". Le contestó el hijo.


 Regresaron a Madrid y al poco tiempo su hijo fallecía de una grave enfermedad. No hubo desconsuelo para el padre.

Llegado las fechas de la Semana Santa, volvió a Sevilla y de nuevo en la noche del Viernes Santo, volvió a ver procesionar a Ntra. Sra. de la Esperanza. Cuando apareció en su Palio la Virgen, rompió a llorar, acordándose de la felicidad de su hijo el año anterior al verla. La volvió a mirar a la cara y en esta ocasión contempló como la Virgen le sonreía. En ese momento le pareció la imagen mas bonita del mundo y con esa sonrisa sintió que le decía "Tu hijo está  Conmigo"

domingo, 11 de diciembre de 2022

UN OFICIO EN VIA DE EXTINCIÓN: EL CARBONERO





Poned sobre los campos
un carbonero, un sabio y un poeta.
Veréis como el poeta admira y calla, 
el sabio mira y piensa...
Seguramente, el carbonero busca
las moras o las setas.
Llevadlo al teatro
y sólo el carbonero no bosteza.
Quien prefiera lo vivo a lo pintado
es el hombre que piensa, canta o sueña.
El carbonera tiene 
llena de fantasía la cabeza.

                                Antonio Machado

Este poema pertenece a la obra de Antonio Machado "Proverbios y Cantares de Campos de Castilla". En concreto el XXVI


Esta carbonería, sí, sí, carbonería, se encuentra en la calle Parra en el barrio de San Gil, no pretendo hacer publicidad, pero es la carbonería Parras. Quizás la última en Sevilla. Pasaba por allí y me llamó mucho la atención ya que me recordó a mi infancia. ¿No creéis que es toda una reliquia?. 

Pero aún me sorprendo más cuando descubro que se trata de la sede de la "Asociación Científico-Cultural Cisco de Picón". Es una asociación que se dedica a la difusión de la cultura y la ciencia, a través de actividades como visitas culturales, presentación de libros, obras de teatros, charlas, etc.

Os dejo la dirección de su pagina web para que la visitéis:  www.ciscodepicon.byethost32.com/index.html

domingo, 9 de enero de 2022

DE BENALIOFAR A SAN BERNARDO


Si salieras del casco antiguo de Sevilla, por lo que popularmente se conoce como la Puerta de la Carne y pasearas hacia el Este, a pocos metros encontrarías un barrio de viviendas donde predominan casas unifamiliares y calles estrechas. Puedes caer en la tentación de pensar que se trata de "Otro casco histórico". Te has topado con el Barrio de San Bernardo, pero ¿Por qué aparece aquí este barrio extramuros, con calles y casas de este estilo?. Sigue leyendo y lo sabrás.





El origen del barrio de San Bernardo lo encontramos en época almohade, cuando sucede dos momentos en la historia de estos terrenos extramuros.

La zona era ocupada por una pequeña laguna (Al-Buhayra), Almutamid, califa del reino taifa de Isbilya manda a desecar dicha laguna, por lo que se convertirá en un terreno muy fértil para la agricultura y por lo que pronto prosperará la creación de huertos frutales y terrenos de cultivo.

Un segundo momento en la historia del origen del Barrio de San Bernardo, nos traslada en el tiempo al año 1171, cunado el califa Abu Yacub Yusuf, manda a construir un palacio para sus días de ocio y descanso, dotándolo de jardines y junto a los huertos cultivado en la zona desecada.



Como ya hemos comentado la zona fue de terrenos muy fértil para la agricultura, eso condujo a que pronto apareciera un núcleo de población, arrabal de Isbilya, lo dataremos en el final del S. XI y el principio del S. XII, llamado Benaliofar. El carácter agrícola de sus pobladores hacen que se asienten en estos terrenos al amparo del Palacio, sus jardines y el cultivo en sus huertos.


Otro momento importante en el barrio y en la historia de Isbilya es el 20 de Agosto de 1247, día de San Bernardo. Ese día llega al lugar las tropas del Rey Fernando III, destruyendo todas las edificaciones existente en Benaliofar, con idea de asentar allí su campamento de donde partir la conquista y cristianización de la ciudad de Isbilya. Una vez conquistada la ciudad, Fernando III manda a construir una Ermita, en el lugar donde hoy ocupa la parroquia, en honor a San Bernardo, recordatorio del día en el que llega y monta su campamento. De este hecho y de esa ermita tomará el barrio su nombre.





En la baja edad media, se produce casi una despoblación de los terrenos. La Buhayra pasa a ser la Huerta del Rey y se produce una pugna entre la monarquía y los nobles de la ciudad por la propiedad de los terrenos. No será hasta finales del S XV, cuando los Reyes Católicos lo resuelva otorgando la propiedad de los terrenos a Catalina de Ribera. Por esa época empieza la reconstrucción del barrio, con la explotación de los terrenos en huertos, la reconstrucción del antiguo matadero y la construcción del convento dominico de Porta Coeli.

Durante el S XVI, San Bernardo encontrará un periodo de apogeo con la aparición de actividad industrial peligrosa, que buscan extramuros donde asentarse y desarrollar su actividad. En esa época se crean varios hornos de pan y la fundición de Juan Morel (1565), precedente del que fue a posteriori la fábrica de artillería. A finales del siglo se erige el primer templo parroquial.



Durante el S. XVII el barrio de San Bernardo, al igual que en el resto de Sevilla entra en etapas de vaivenes, afectando a la economía y a la demografía, encontrando su punto álgido en 1649, provocado por la epidemia llamada "La peste".

De nuevo en el siglo XVIII, el barrio de San Bernardo verá una recuperación económica y demográfica. A las buenas cosechas agrícolas del principio de siglo, se le suma la construcción de la fábrica de artillería en 1782. Tres años después veremos la construcción del actual templo parroquial del barrio, también en honor a San Bernardo.




En el S. XIX y la primera mitad del S. XX el barrio sufrirá la mayor de las transformaciones que jamás se hayan dado. Con la industrialización de la zona, pasa a desaparecer los huertos y se urbanizan los terrenos. Se entuba el Tagarete, arroyo  limítrofe del barrio, nido de epidemias, se termina la línea férrea entre Sevilla y Jerez (1860), se construye a ambos lados del barrio sendos puentes para salvar dichas vías del tren (el desaparecido puente de la Enramadilla y el conservado puente de San Bernardo) y se construye la estación de trenes de San Bernardo, popularmente conocido como la Estación de Cádiz. 

Todo esto en un principio trajo un auge económico al barrio pero en la segunda mitad de siglo se vuelve a producir un declive económico. El aislamiento geográfico con el resto de la ciudad provocado por las vías férreas, el envejecimiento de las viviendas y las ordenanzas municipales de entonces que no ayudan a su regeneración de los inmuebles, la gran riada y el desbordamiento del arroyo del Tamarguillo de 1961, el cierre de la fábrica de artillería en 1991 y la oferta de vivienda en el extrarradio de la cuidad donde poder vivir con mejor calidad, provocan la despoblación de nuevo del barrio.




Pero gracias al PGOU del 87, donde se produce el soterramiento de las vías del tren, la desaparición del puente de Enramadilla, la recuperación de lo que en su día fue el Palacio y los Jardines de la Buhayra o como se llamó posteiormente la Huerta del Rey. las nuevas ordenanzas urbanísticas que apoyan la construcción de nuevas viviendas, consiguió que San Bernardo fuese el barrio que hoy todos conocemos y podemos visitar, totalmente integrado al resto de Sevilla.




domingo, 29 de noviembre de 2020

VIA CRUCIS A LA CRUZ DEL CAMPO


El origen de este Vía Crucis, lo encontramos en el 1521, cuando D. Fadrique Enriquez de Rivera, I marqués de Tarifa y IV Adelantado Mayor de Castilla, regresa de Tierra Santa. Después de visitar varias ciudades de la Península de Itálica, en pleno apogeo del Renacimiento, emprende obras de ampliación y reconstrucción del palacio familiar, con elementos Renacentistas que había contemplado en su viaje. En el interior incluye la construcción de una capilla a la que llama la Capilla de las Flagelaciones.

Además instaura la celebración de un Via Crucis, que iría desde la Capilla de las Flagelaciones, en su Palacio a un pilar existente en lo que por entonces se llamaba la Huerta de los Ángeles, a pocas manzanas de lo que hoy se encuentra el Templete de la Cruz del Campo. El primer Via Crucis se celebró en la cuaresma del 1521.


Don Fadrique había comprobado personalmente que la distancia entre el Pretorio de Pilatos y el monte Calvario era de unos 1321 pasos (997 metros aproximadamente) y que esa era la distancia a recorrer por el Vía Crucis, que a su vez era la que separaba su palacio de dicho pilar. Hoy basta una pequeña comprobación en el google maps, para ver que la distancia al Templete es de casi dos kilómetros.

Esta primera etapa en la que se celebraría el Via Crucis en este formato, se celebraría hasta 1873 en el que deja de celebrarse. En este periodo sufre dos modificaciones, la primera en 1630 cuando varía el comienzo y el final del recorrido. Ahora en vez de la Capilla de las flagelaciones empezaría en la Cruz de mármol en la fachada del palacio y el final pasaría del pilar en la Huerta de los Ángeles al Templete de la Cruz del Campo. La segunda modificación se daría en en 1720 cuando cambiaría el número de estaciones que pasaría de 12 a 14. 

En 1957 los descendientes del Marques de Tarifa recuperan el Via Crucis. Para ello hace partícipe a 14 hermandades de Sevilla que patrocinaran sendos retablos cerámicos. Estos paneles sustituyeron unas cruces de maderas, donde veremos representadas las imágenes de sus titulares y que se montaron a lo largo del recorrido en representación de las catorces estaciones penitenciales del vía crucis. Esta etapa duró pocos años, pero lo que sí ha llegado a nuestro días son los retablos, en su mayoría restaurados y de los que paso a enseñaros.





La primera estación la vemos en el lateral de la casa nº 2 de la Plaza de Pilatos. Se trata de un retablo de 12 azulejos pintado por Jaime Aragón Cuesta en su taller de la calle Águilas.

Representa al Cristo de la Sentencia del misterio de la Hermandad de Macarena. El original de este retablo se encontraba bajo el balcón principal del palacio hasta la década de los años 80 en el que por su mal estado desapareció. Junto a esta antiguo retablo veíamos otro  azulejo, el que vemos en la foto de debajo de este texto, que actualmente se encuentra junto a la cruz y con la leyenda de la primera estación.




Debajo del Señor de la Sentencia, vemos dos azulejos más, el primero formado por dieciocho piezas en el que hace alusión a los retablos cerámicos montados en 1957



Y la tercera placa, formado por seis azulejos, se refiere a la restauración y reposición de los retablos en el 1995.


La segunda estación del Vía Crucis la encontramos en otra de las fachadas de la misma casa, girando la esquina 90º y junto a la puerta del garaje de la casa nº 2 de la Plaza de Pilatos.


Este retablo, formado por doce piezas, es uno de los que quedan originales. En él vemos representado a Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la hermandad del Silencio. Fue realizado por Alfonso Chávez Tejada en la fábrica de Ramos Rejano.

Debajo aparece otro azulejo de nueve piezas y en el que vemos la Cruz de Jerusalén y el texto "Segunda Estación" "Aquí se contempla cuando Jesucristo Ntro.. Redentor lo sacaron de casa de Pilatos y le pusieron la Sagrada Cruz sobre sus sagrados hombros para ir a Monte Calvario. Año MDXXI"


 

Para encontrarnos la tercera estación debemos llegar a la Parroquia de San Esteban, a la izquierda de la puerta ojival de la iglesia. 


En este retablo, formado por 12 piezas, vemos a Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la hermandad de las Penas de San Vicente. El azulejo original, bendecido en el 1959, después del gran deterioro que tenía, fue retirado, perdiéndose definitivamente en el 1990, cuando se realiza la restauración de la fachada de la iglesia. El nuevo retablo lo realiza  Juan Aragón Cuesta, en su taller de la calle Águila, en el 1995.

Debajo vemos un azulejo de nueve piezas en el que podemos leer "Tercera Estación" "Aquí se contempla la primera caída bajo la Cruz de nuestro Redentor Jesucristo"



Seguimos caminando hacia el templete de la Cruz del Campo y en la esquina de la calle Puerta de Carmona, 41 con la calle Muro de los Navarros encontramos la Cuarta Estación.


Este azulejo está formado por trece piezas y en el vemos a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. También es montado totalmente nuevo en el 1995 al desaparecer el original. Es obra de Juan Aragón Cuesta.

Debajo vemos el azulejo descriptivo de la estación donde podemos leer "Cuarta Estación" "Aquí se contempla el encuentro de Ntro. Redentor Jesucristo con su Stma. Madre"



Seguimos caminando y cruzamos Recaredo y entramos en Luis Montoto. Para ver el azulejo que representa a la Quinta Estación deberemos de llegar al nº 23 de la susodicha calle.


El azulejo está formado por doce piezas pintadas a mano por Juan Aragón Cuesta. Mide aproximadamente 0,45x0,60. En el vemos a Ntro. Padre Jesús de Pasión, de la Hermandad de Pasión, ayudado por el Cirineo. El primitivo retablo desapareció con el derribo de la vivienda antigua. El actual fue montado el 20 de Mayo de 1995 en el mismo lugar en el que se encontraba el original.

Debajo aparece otro azulejo de nueve piezas en la que encabezada por la Cruz de Jerusalen, podemos leer "Quinta estación" "Aquí se contempla cuando los judíos obligaron al Cirineo a llevar la Sagrada Cruz"



Para ver el siguiente retablo, deberemos de llegar a la Parroquía de San Benito, en la fachada lateral que linda con Luis Montoto. 



Este retablo es original del 1957, está formado por doce piezas pintadas por Pedro Navía y bendecida el 13 de Febrero, viernes de Cuaresma,  Mide 0,45x0,60 m y en él vemos representado a Ntro. Padre Jesús con la cruz al hombre ante la mujer Verónica (de la Hermandad del Valle)

Debajo aparece un azulejo de nueve piezas donde se puede leer "Sexta estación" "Aquí se contempla las sagradas estampa del rostro de Cristo en el paño de la Verónica"



 La siguiente estación la vemos en el nº 61 de Luis Montoto.


En este retablo vemos representado a la Hermandad de la Candelaria, con la imagen de su titular, Ntro. Padre Jesús de la Salud. Este retablo también pintado a mano por Juan Aragón Cuesta y montado el 20 de Mayo de 1995 mide 0,45x0,60 m aproximadamente y lo compone doce piezas.

Debajo vemos otro azulejo formado por 9 piezas en el que podemos leer "Septima Estación" "Aquí se contempla la segunda caída bajo la Cruz de Ntro. Redentor Jesucristo"



Seguimos caminando por la calle Luis Montoto y a la altura del 87, en el edificio de la Dirección Provincial de la Salud de la Junta de Andalucía, nos encontramos la Octava Estación


Al Cristo de lo Gitanos, a Nuestro Padre Jesús de la Salud vemos en este retablo. Mide 0.60x0,45 y está formado por doce piezas pintadas a mano por Juan Aragón Cuesta. 

Debajo encontramos otro azulejo de nueve piezas, con la siguiente leyenda: "Novena Estación" "Aquí se contempla el encuentro de Nuestro Redentor con sus piadosas mujeres que lloraban por El"



La novena estación esta sobre la fachada de una entidad bancaria en Luis Montoto 109 esquina a Eduardo Muñoz Seca.


En ella vemos a Nuestro Padre Jesus de las Tres Caídas de la Hermandad de la Esperanza de Triana. El retablo es el original del 1957, atribuido al ceramista Facundo Peláez Jaén, aunque en la firma aparece cerámica Santa Ana.

El retablo está formado por veinte piezas y mide 0,60x0,40 aproximadamente. Debajo tiene otro azulejo de nueve piezas, como en las estaciones anteriores, en el que podemos leer "Novena Estación" "Aquí se contempla la novena caída bajo la Cruz de Nuestro Redentor Jesucristo"



La décima y undécima estación las encontramos en el edificio que albergó el Tribunal Tutelar de Menores, en Luis Montoto 135


El azulejo es el original del 1957 realizado en la fábrica de Pedro Navia y en él vemos a Ntro. Padre Jesús de las Penas de la Hermandad de la Estrella. Como consecuencia de una reforma de la vivienda en los años 90 fue desmontado por operarios de la empresa constructora, sufriendo un gran deterioro. La hermandad de la Estrella lo recuperó y lo mandó a restaurar al ceramista Emilio González del Pino, volviéndose a montar en su ubicación en el año 2000. El retablo mide 0,45x0,60 y está compuesto por doce piezas.

Debajo de éste, como ocurre en todas las estaciones, vemos un azulejo en el que podemos leer "Décima estación" "Aquí se contempla cuando los judíos despojaron de sus vestiduras a Jesucristo"



La Undécima estación la vemos a la derecha de la puerta principal de lo que fue el Tribunal Tutelar de Menores.


Este retablo también es el original del 1957 y como el anterior pintado en la fábrica de Pedro Navia. En él podemos ver pintado a mano al Cristo de la Exatación, de la Hermandad del mismo nombre. Como le sucediera al de la décima estación, también sufrió en la obra de restauración del edificio en el que lo encontramos. La Hermandad de la Exaltación le encargó su restauración a Ricardo Comas Facundo y vuelto a montar en la fachada en el año 2000. Mide 0,45x0,60 y está compuesta por 12 piezas.

Debajo aparece el azulejo de nueve piezas donde podemos leer "Undecima Estación" "Aquí se contempla cuando Jesucristo nuestro Redentor lo clavaron en la Cruz"



La duodécima estación la encontramos en la Calle Luis Montoto esquina con la Manuel Ramón Alarcón.


El retablo mide 0,45x0,60 y está compuesto por doce piezas pintadas a mano. En el vemos representado al Cristo de la Expiración de la Hermandad del Cachorro. Fue pintado por Alejo Fernández Franco en la fábrica de Artesanía Salcedo de la c/ Tetuán. Se montó en su ubicación actual en 1986.

Debajo vemos el azulejo de nueve piezas en el que leemos "Duodécima estación" "Aquí se contempla la muerte de Cristo en la Cruz"



La decimotercera estación la encontramos en la fachada de la vivienda 141 de la calle Luis Montoto, ya pegado el Templete.


En el retablo vemos representada la Hermanad del Baratillo con sus titulares el Stmo. Cristo de la Misericordia y Ntra. Sra. de la Piedad. Esta pintada a manos por Juan Aragón Cuesta y fue montada en el lugar actual en el 1995. Mide 0,45x0,60 y está formada por doce piezas.

Debajo está el azulejo de nueve piezas en el que podemos leer "Trece Estación" "Aquí se contempla cuando descendieron de la Cruz el cuerpo de Jesucristo"



En la misma vivienda del 141 de la calle Luis Montoto encontramos la decimocuarta y última estación.


En este retablo vemos al Stmo. Cristo de la Caridad en su traslado al Sepulcro, de la Hermandad de Santa Marta. Al igual que la anterior la pintó Juan Aragón Cuesta y fue montada en el 1995. Está formado por doce piezas y mide 0,45x0,60

Debajo, como en el resto de las estaciones, menos la primera, vemos el azulejo de nueve piezas con la cruz de Jerusalen (como en el resto de estaciones) y el texto "Catorce Estación" "Aquí se contempla cuando pusieron en el Sepulcro a Ntro. Redentor Jesucristo"



Con esta estación llegaríamos al Templete de la Cruz del Campo. monumento declarado Bien de Interés Cultural y en el que ya le dediqué una entrada en este blog. Espero que os haya gustado.