VISTA DEL PUENTE

miércoles, 20 de enero de 2021

TOREROS EN EL CEMENTERIO DE SAN FERNANDO


 Hoy os quiero enseñaros el cementerio de Sevilla, en concreto las sepulturas y panteones de cinco de los toreros enterrados en él, seguro que hay más, pero éstos son los que he descubierto. 

El cementerio de Sevilla, llamado San Fernando, es un verdadero museo al aire libre, lleno de esculturas y mausoleos de una gran calidad artística, como queda visto en los monumentos funerarios que veremos.

Comenzaremos por quizás uno de las más expresivos y de mayor calidad artística de los que podemos ver en este cementerio. Se trata del monumento realizado para su panteón. "El cortejo fúnebre de Joselito El Gallo". 


José Gómez Ortega, conocido en el mundo taurino como Joselito "El Gallo", nace en Gelves (Sevilla) el 8 de Mayo del 1895 y muere en la plaza de toros de Talavera de la Reina, el 16 de Mayo del 1920.

Aunque en un principio no estaba incluido en el cartel de esa corrida, fue a última hora cuando se anunció su participación en un mano a mano con Ignacio Sánchez Mejias, no antes de romper un contrato que tenía para torear ese mismo día en la Plaza de Madrid. Se disponía a lidiar el quinto toro de la tarde, con nombre "Bailador", cuando fue envestido por el muslo, elevado al aire y de nuevo asestado una segunda cornada seca en el vientre la cual le produjo la muerte. Nada pudieron hacer los médicos de la plaza para salvar su vida.


Tras la trágica muerte, su cuñado, Ignacio Sánchez Mejías, junto con su familia, decidieron honrar su memoria al construirle un Panteón que lo mantuviera vivo en el recuerdo. Para ello se pone en contacto con uno de los mejores escultores del momento, el valenciano D. Mariano Benlliure. 


La escultura fue encargada en 1921, no estando terminada hasta el 1924. Estuvo expuesta en el antiguo Palacio de Bellas Artes, hoy museo arqueológico, hasta 1926 cuando fue emplazada en su lugar definitivo.

Inspirado en las escenas vividas en su entierro, donde la multitud arropaba al finado, Benlliure lo plasma en esta obra construida en bronce y mármol, material este último que usa para enfatizar la figura del torero y así destacara sobre la del resto. 


D. Mariano Benlliure quiso estampar dentro de los personajes del cortejo, el retrato de varias personalidades. Como así podemos identificar a María, esposa del cantaor Curro "el de la Jeroma", es la mujer que abre el cortejo y porta entre sus manos la Virgen Macarena vestida de luto. Debemos de recordar que Joselito estuvo muy unido toda su vida a la Hermandad de la Macarena.


También podemos ver los retratos del ganadero D. Eduardo Miura, empresario taurino, esta persona no pudo estar en el entierro de Joselito ya que había fallecido años antes y tras él reconocemos a Ignacio Sánchez Mejías, con la mirada clamando al cielo por la muerte de su amigo y cuñado. 


Todos los personajes representados en el monumento, los vemos ataviados con trajes típicos de la época.


A la cripta se accede por tres trampillas que hacen las funciones de lápidas y que vemos los nombres de Joselito, su hermano Rafael e Ignacio Sánchez Mejías. 

Así recogía ABC la noticia de la muerte de Joselito, sacada de su hemeroteca.


En este mismo panteón encontramos a Ignacio Sánchez Mejías. Nace en Sevilla el 4 de Junio de 1891 y muere en Madrid el 13 de Agosto de 1934. Además de dedicarse al mundo taurino, fue la literatura su gran afición, llegando a escribir novelas y ensayos, y a entablar amistad con los miembros de la generación del 27. Aficionado al Real Betis Balompié, fue el 12º presidente de la entidad entre el 25 de Mayo de 1928 y el 2 de Septiembre de 1929.  

Comenzó su andadura taurina como miembro de la cuadrilla de Joselito el Gallo, su amigo de la infancia y cuñado al casarse con su hermana. En 1919 toma la alternativa en la plaza de toros de Barcelona, de la mano de Joselito. Y se confirma en Madrid al año siguiente. A mediados de los años 20 del siglo pasado se retira para finalizar su formación académica, de hecho en el curso académico 1928-29 se matrícula en el Instituto La Rábida de Huelva para finalizar sus estudios de Bachillerato.


En 1934 tras un periodo retirado de los ruedos, reaparece en la plaza de Manzanares (Ciudad Real). Cuando espera recibir al toro llamado Granaino, sentado en el estribo para empezar la faena de muleta, este le acierta una cornada en el muslo. Los médicos pretenden operar la herida en las instalaciones médicas de la plaza de toro, pero Ignacio se niega, por lo que es trasladado a Madrid. La ambulancia tardó varias horas en llegar. A los dos días se le declaró la gangrena y murió en la mañana del 13 de Agosto.

Ignacio Sánchez Mejías velando la muerte de Joselito. FOTO: ABC


Su amigo Federico García Lorca, a su muerte le dedica el poema "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías" cuyo fragmento os muestro

"A las cinco de la tarde.
eran las cinco en punto de la tarde
que temibles cinco de la tarde.

Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.

A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Un ataúd con rueda es la cama
a las cinco de la tarde.

Dile a la luna que venga
que no quiero ver la sangre 
de Ignacio sobre la arena"


El tercer torero que recordamos es Gitanillo de Triana.


Francisco Vega de los Reyes fue conocido en el mundo taurino como "Gitanillo de Triana" y también como "Curro Puya", aunque nunca usaría este apodo en los carteles. Nace en la antigua calle de la Verbena, hoy conocida como Rodrigo de Triana, en el popular barrio sevillano del mismo nombre, el 23 de Diciembre de 1904. Su familia, conocido como los puyas, saga de artistas del cante, regentaban una herrería en la vivienda número 120 de la Cava de los Gitanos, que era como se conocía la actual Pagés del Corro.

Desde pequeño siente la afición por el toreo, debuta como novillero en la plaza de toro de San Fernando (Cádiz) el 18 de Mayo de 1924 y tres años después el 28 de Agosto de 1927,  en otra plaza de la provincia, la del Puerto de Santa María, debuta como matador de toros, siendo Rafael el Gallo su padrino y Juan Belmonte como testigo.

El 31 de Mayo de de 1931, cuando toreaba el astado con nombre Fandanguero en la Plaza Vieja de Madrid, le asesta tres cornadas graves, que le produjeron la muerte el 14 de Agosto de ese mismo año. 



Los restos de Gitanillo de Triana yacen en el cementerio de Sevilla. en esta sencilla sepultura, de base rectangular de mármol. En la vertical aparece un pilar con una pequeña capilla de forma de arco apuntado y sobre esta una base de tronco de pirámide en la que podemos ver sobre ella un crucificado. En la base de dicha columna aparece el nombre del torero "Francisco Vega de los Reyes"


En la lápida, destaca los motivos florales labrado y sobre ella vemos grabado el siguiente texto "Gitanillo de Triana", las fechas de su nacimiento y muerte y el texto "TUS PADRES Y HERMANOS NO TE OLVIDAN" .

Todo el conjunto aparece rodeado de unas pequeñas columnas, decoradas con unas cruces latinas que sirven para cerrar el espacio con cadenas. 

José Manuel López Mohiño conocido como "Pepe Triana", le dedicó este poema cuyo fragmento os muestro, en su libro "Francisco Vega de los Reyes. Curro Puya".

"Que triste tarde aquella
que te cogió Fandanguero
está de luto Triana
se quedó sin el requiebro
de la gracia del toreo.

Triana lloró la pena
la Cava quedó callada
Triana en silencio
llorando la muerte
de un gitano torero"

El siguiente torero que quiero recordar en esta entrada es Francisco Rivera, conocido en el mundo de la tauromaquia como Paquirri.


Francisco Rivera Pérez, nace en Zahara de los Atunes, el 5 de Marzo de 1948. Fue hijo de Antonio Rivera Alvado, novillero y encargado del matadero municipal de Barbate. Fue en Barbate, el lugar donde se crio, donde hace sus primeros pinitos con la muleta un 16 de Agosto de 1962, enfrentándose a reses de la ganadería de Nuñez Polavieja. El 28 de Junio de 1964 debuta como novillero en la Plaza de Toros de Cádiz. 


No fue hasta su mayoría de edad, el 11 de Agosto de 1966 en la Plaza de Toros de las Ventas, en Madrid, siendo su padrino Paco Camino y como testigo Santiago Martín "El Viti" cuando consuma la alternativa que tomara en la Plaza de Toro de la Monumnetal de Barcelona el 17 de Julio de ese mismo año ya que no pudo terminar la faena de su toro al ser cogido gravemente en el muslo.

En la fatídica tarde del 26 de Septiembre de 1984, Paquirri sufrió la cogida del toro de nombre Avispado, en la Plaza de Toros de Pozoblanco. Sus astas le atravesó el muslo en dos direcciones, como le comenta en sus palabras al médico de la Plaza.

"Doctor yo quiero hablar con usted o no me voy a quedar tranquilo. La cornada es fuerte. Tiene al menos dos trayectorias, una para acá y otra para allá. Abra todo lo que tenga que abrir, lo demás está en sus mano. Y tranquilo doctor"

Su muerte se produce en la ambulancia que le trasladaba al Reina Sofía de Córdoba, desangrado.


El cuerpo del matador se encuentra en el cementerio de Sevilla en el sepulcro que vemos en las imágenes obra del escultor y arquitecto madrileño D. Victor Ochoa. 

Por último recordaremos a través de su panteón la figura del torero Manuel García Cuesta, "El Espartero" como era conocido en el mundo taurino


Nace en Sevilla un 18 de Enero, del 1865 para unos historiadores y del 1866 para otros. Tomó el apodo de la profesión de su padre que tenía una espartería en la Alfalfa y ofició que el mismo desempeñó en su juventud. 

Tuvo sus primeras aventuras taurinas como subalterno del torero José Cineo, conocido como Cirineo, acompañándole en plazas como la de Bollullo del Condado, Alcalá de Guadaira y Castiblanco de los Arroyos.

En Sevilla se presentó, aun como banderillero de Cirineo el 8 de Octubre de 1882. En 1884 compagina su labor de subalterno con las primeras novilladas. La primera novillada fue en Cazalla de la Sierra el 12 de Junio de 1884. Tomó la alternativa en la Plaza de toros de la Maestranza el 13 de Septiembre de 1885.

El Espartero murió con tan solo 29 años de edad, tras recibir la cornada de "Perdigón", toro de la ganadería de Miura, en la Plaza de Toros de Madrid, el 27 de Mayo de 1894. Sería trasladado a Sevilla, ciudad donde se le dio sepultura.


El panteón donde se encuentra enterrado es obra de la escultora Aixa Valencia. Realizado en mármol blanco, presenta un sepulcro decorado mediante motivos vegetales en sus esquinas y guirnalda que pende de su parte delantera y formas geométricas que configuran el sepulcro. El perímetro del conjunto se cierra mediante una cadena de forja cuyos tramos se marcan con balaustres rematados con esferas. En su parte superior se levanta una columna truncada con fuste estriado, que reposa sobre una cruz latina. La parte superior de la columna caída, muestra en su capitel el texto "Murió por el arte 27 de mayo de 1894. 

La columna truncada simboliza la temprana edad en la que fallece, cuando contaba solamente 29 de años de edad y en el apogeo de su vida.

martes, 19 de enero de 2021

150 AÑOS DEL PUERTO DE SEVILLA

 


Hoy os llevo a la recién inaugurada calle José Delgado Blackenbury, en concreto a la rotonda junto al edificio Galia y a una de las entradas al Puerto de Sevilla. Desde el pasado 25 de Noviembre la preside el remolcador "CAPE R-3".

Este remolcador fue construido en 1965 en los astilleros de Matagorda. Mide 21,70 m de eslora y 5,60 m de manga y a su entrega tuvo un coste de 9,2 millones pesetas (algo mas de 55.000 euros).


Fue utilizado para el remolque de buques dentro de las instalaciones portuarias, formando parte de la flota de lo que fue La Junta de Obras del Puerto y Ría del Guadalquivir (actualmente "Autoridad Portuaria de Sevilla") entre 1966 y 1990. Ese año fue atracado y amarrado en el muelle del centenario y allí estuvo algo más de tres décadas a la espera de ser achatarrado.

El 22 de Agosto de 2019 se hundió en aguas del Guadalquivir, fue reflotado, restaurado y colocado en esta rotonda como homenaje a los trabajadores del puerto cuando se produce el 150 aniversario de la creación  de "La Junta de Obras del Puerto y Ría del Guadalquivir"



domingo, 29 de noviembre de 2020

VIA CRUCIS A LA CRUZ DEL CAMPO


El origen de este Vía Crucis, lo encontramos en el 1521, cuando D. Fadrique Enriquez de Rivera, I marqués de Tarifa y IV Adelantado Mayor de Castilla, regresa de Tierra Santa. Después de visitar varias ciudades de la Península de Itálica, en pleno apogeo del Renacimiento, emprende obras de ampliación y reconstrucción del palacio familiar, con elementos Renacentistas que había contemplado en su viaje. En el interior incluye la construcción de una capilla a la que llama la Capilla de las Flagelaciones.

Además instaura la celebración de un Via Crucis, que iría desde la Capilla de las Flagelaciones, en su Palacio a un pilar existente en lo que por entonces se llamaba la Huerta de los Ángeles, a pocas manzanas de lo que hoy se encuentra el Templete de la Cruz del Campo. El primer Via Crucis se celebró en la cuaresma del 1521.


Don Fadrique había comprobado personalmente que la distancia entre el Pretorio de Pilatos y el monte Calvario era de unos 1321 pasos (997 metros aproximadamente) y que esa era la distancia a recorrer por el Vía Crucis, que a su vez era la que separaba su palacio de dicho pilar. Hoy basta una pequeña comprobación en el google maps, para ver que la distancia al Templete es de casi dos kilómetros.

Esta primera etapa en la que se celebraría el Via Crucis en este formato, se celebraría hasta 1873 en el que deja de celebrarse. En este periodo sufre dos modificaciones, la primera en 1630 cuando varía el comienzo y el final del recorrido. Ahora en vez de la Capilla de las flagelaciones empezaría en la Cruz de mármol en la fachada del palacio y el final pasaría del pilar en la Huerta de los Ángeles al Templete de la Cruz del Campo. La segunda modificación se daría en en 1720 cuando cambiaría el número de estaciones que pasaría de 12 a 14. 

En 1957 los descendientes del Marques de Tarifa recuperan el Via Crucis. Para ello hace partícipe a 14 hermandades de Sevilla que patrocinaran sendos retablos cerámicos. Estos paneles sustituyeron unas cruces de maderas, donde veremos representadas las imágenes de sus titulares y que se montaron a lo largo del recorrido en representación de las catorces estaciones penitenciales del vía crucis. Esta etapa duró pocos años, pero lo que sí ha llegado a nuestro días son los retablos, en su mayoría restaurados y de los que paso a enseñaros.





La primera estación la vemos en el lateral de la casa nº 2 de la Plaza de Pilatos. Se trata de un retablo de 12 azulejos pintado por Jaime Aragón Cuesta en su taller de la calle Águilas.

Representa al Cristo de la Sentencia del misterio de la Hermandad de Macarena. El original de este retablo se encontraba bajo el balcón principal del palacio hasta la década de los años 80 en el que por su mal estado desapareció. Junto a esta antiguo retablo veíamos otro  azulejo, el que vemos en la foto de debajo de este texto, que actualmente se encuentra junto a la cruz y con la leyenda de la primera estación.




Debajo del Señor de la Sentencia, vemos dos azulejos más, el primero formado por dieciocho piezas en el que hace alusión a los retablos cerámicos montados en 1957



Y la tercera placa, formado por seis azulejos, se refiere a la restauración y reposición de los retablos en el 1995.


La segunda estación del Vía Crucis la encontramos en otra de las fachadas de la misma casa, girando la esquina 90º y junto a la puerta del garaje de la casa nº 2 de la Plaza de Pilatos.


Este retablo, formado por doce piezas, es uno de los que quedan originales. En él vemos representado a Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la hermandad del Silencio. Fue realizado por Alfonso Chávez Tejada en la fábrica de Ramos Rejano.

Debajo aparece otro azulejo de nueve piezas y en el que vemos la Cruz de Jerusalén y el texto "Segunda Estación" "Aquí se contempla cuando Jesucristo Ntro.. Redentor lo sacaron de casa de Pilatos y le pusieron la Sagrada Cruz sobre sus sagrados hombros para ir a Monte Calvario. Año MDXXI"


 

Para encontrarnos la tercera estación debemos llegar a la Parroquia de San Esteban, a la izquierda de la puerta ojival de la iglesia. 


En este retablo, formado por 12 piezas, vemos a Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la hermandad de las Penas de San Vicente. El azulejo original, bendecido en el 1959, después del gran deterioro que tenía, fue retirado, perdiéndose definitivamente en el 1990, cuando se realiza la restauración de la fachada de la iglesia. El nuevo retablo lo realiza  Juan Aragón Cuesta, en su taller de la calle Águila, en el 1995.

Debajo vemos un azulejo de nueve piezas en el que podemos leer "Tercera Estación" "Aquí se contempla la primera caída bajo la Cruz de nuestro Redentor Jesucristo"



Seguimos caminando hacia el templete de la Cruz del Campo y en la esquina de la calle Puerta de Carmona, 41 con la calle Muro de los Navarros encontramos la Cuarta Estación.


Este azulejo está formado por trece piezas y en el vemos a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. También es montado totalmente nuevo en el 1995 al desaparecer el original. Es obra de Juan Aragón Cuesta.

Debajo vemos el azulejo descriptivo de la estación donde podemos leer "Cuarta Estación" "Aquí se contempla el encuentro de Ntro. Redentor Jesucristo con su Stma. Madre"



Seguimos caminando y cruzamos Recaredo y entramos en Luis Montoto. Para ver el azulejo que representa a la Quinta Estación deberemos de llegar al nº 23 de la susodicha calle.


El azulejo está formado por doce piezas pintadas a mano por Juan Aragón Cuesta. Mide aproximadamente 0,45x0,60. En el vemos a Ntro. Padre Jesús de Pasión, de la Hermandad de Pasión, ayudado por el Cirineo. El primitivo retablo desapareció con el derribo de la vivienda antigua. El actual fue montado el 20 de Mayo de 1995 en el mismo lugar en el que se encontraba el original.

Debajo aparece otro azulejo de nueve piezas en la que encabezada por la Cruz de Jerusalen, podemos leer "Quinta estación" "Aquí se contempla cuando los judíos obligaron al Cirineo a llevar la Sagrada Cruz"



Para ver el siguiente retablo, deberemos de llegar a la Parroquía de San Benito, en la fachada lateral que linda con Luis Montoto. 



Este retablo es original del 1957, está formado por doce piezas pintadas por Pedro Navía y bendecida el 13 de Febrero, viernes de Cuaresma,  Mide 0,45x0,60 m y en él vemos representado a Ntro. Padre Jesús con la cruz al hombre ante la mujer Verónica (de la Hermandad del Valle)

Debajo aparece un azulejo de nueve piezas donde se puede leer "Sexta estación" "Aquí se contempla las sagradas estampa del rostro de Cristo en el paño de la Verónica"



 La siguiente estación la vemos en el nº 61 de Luis Montoto.


En este retablo vemos representado a la Hermandad de la Candelaria, con la imagen de su titular, Ntro. Padre Jesús de la Salud. Este retablo también pintado a mano por Juan Aragón Cuesta y montado el 20 de Mayo de 1995 mide 0,45x0,60 m aproximadamente y lo compone doce piezas.

Debajo vemos otro azulejo formado por 9 piezas en el que podemos leer "Septima Estación" "Aquí se contempla la segunda caída bajo la Cruz de Ntro. Redentor Jesucristo"



Seguimos caminando por la calle Luis Montoto y a la altura del 87, en el edificio de la Dirección Provincial de la Salud de la Junta de Andalucía, nos encontramos la Octava Estación


Al Cristo de lo Gitanos, a Nuestro Padre Jesús de la Salud vemos en este retablo. Mide 0.60x0,45 y está formado por doce piezas pintadas a mano por Juan Aragón Cuesta. 

Debajo encontramos otro azulejo de nueve piezas, con la siguiente leyenda: "Novena Estación" "Aquí se contempla el encuentro de Nuestro Redentor con sus piadosas mujeres que lloraban por El"



La novena estación esta sobre la fachada de una entidad bancaria en Luis Montoto 109 esquina a Eduardo Muñoz Seca.


En ella vemos a Nuestro Padre Jesus de las Tres Caídas de la Hermandad de la Esperanza de Triana. El retablo es el original del 1957, atribuido al ceramista Facundo Peláez Jaén, aunque en la firma aparece cerámica Santa Ana.

El retablo está formado por veinte piezas y mide 0,60x0,40 aproximadamente. Debajo tiene otro azulejo de nueve piezas, como en las estaciones anteriores, en el que podemos leer "Novena Estación" "Aquí se contempla la novena caída bajo la Cruz de Nuestro Redentor Jesucristo"



La décima y undécima estación las encontramos en el edificio que albergó el Tribunal Tutelar de Menores, en Luis Montoto 135


El azulejo es el original del 1957 realizado en la fábrica de Pedro Navia y en él vemos a Ntro. Padre Jesús de las Penas de la Hermandad de la Estrella. Como consecuencia de una reforma de la vivienda en los años 90 fue desmontado por operarios de la empresa constructora, sufriendo un gran deterioro. La hermandad de la Estrella lo recuperó y lo mandó a restaurar al ceramista Emilio González del Pino, volviéndose a montar en su ubicación en el año 2000. El retablo mide 0,45x0,60 y está compuesto por doce piezas.

Debajo de éste, como ocurre en todas las estaciones, vemos un azulejo en el que podemos leer "Décima estación" "Aquí se contempla cuando los judíos despojaron de sus vestiduras a Jesucristo"



La Undécima estación la vemos a la derecha de la puerta principal de lo que fue el Tribunal Tutelar de Menores.


Este retablo también es el original del 1957 y como el anterior pintado en la fábrica de Pedro Navia. En él podemos ver pintado a mano al Cristo de la Exatación, de la Hermandad del mismo nombre. Como le sucediera al de la décima estación, también sufrió en la obra de restauración del edificio en el que lo encontramos. La Hermandad de la Exaltación le encargó su restauración a Ricardo Comas Facundo y vuelto a montar en la fachada en el año 2000. Mide 0,45x0,60 y está compuesta por 12 piezas.

Debajo aparece el azulejo de nueve piezas donde podemos leer "Undecima Estación" "Aquí se contempla cuando Jesucristo nuestro Redentor lo clavaron en la Cruz"



La duodécima estación la encontramos en la Calle Luis Montoto esquina con la Manuel Ramón Alarcón.


El retablo mide 0,45x0,60 y está compuesto por doce piezas pintadas a mano. En el vemos representado al Cristo de la Expiración de la Hermandad del Cachorro. Fue pintado por Alejo Fernández Franco en la fábrica de Artesanía Salcedo de la c/ Tetuán. Se montó en su ubicación actual en 1986.

Debajo vemos el azulejo de nueve piezas en el que leemos "Duodécima estación" "Aquí se contempla la muerte de Cristo en la Cruz"



La decimotercera estación la encontramos en la fachada de la vivienda 141 de la calle Luis Montoto, ya pegado el Templete.


En el retablo vemos representada la Hermanad del Baratillo con sus titulares el Stmo. Cristo de la Misericordia y Ntra. Sra. de la Piedad. Esta pintada a manos por Juan Aragón Cuesta y fue montada en el lugar actual en el 1995. Mide 0,45x0,60 y está formada por doce piezas.

Debajo está el azulejo de nueve piezas en el que podemos leer "Trece Estación" "Aquí se contempla cuando descendieron de la Cruz el cuerpo de Jesucristo"



En la misma vivienda del 141 de la calle Luis Montoto encontramos la decimocuarta y última estación.


En este retablo vemos al Stmo. Cristo de la Caridad en su traslado al Sepulcro, de la Hermandad de Santa Marta. Al igual que la anterior la pintó Juan Aragón Cuesta y fue montada en el 1995. Está formado por doce piezas y mide 0,45x0,60

Debajo, como en el resto de las estaciones, menos la primera, vemos el azulejo de nueve piezas con la cruz de Jerusalen (como en el resto de estaciones) y el texto "Catorce Estación" "Aquí se contempla cuando pusieron en el Sepulcro a Ntro. Redentor Jesucristo"



Con esta estación llegaríamos al Templete de la Cruz del Campo. monumento declarado Bien de Interés Cultural y en el que ya le dediqué una entrada en este blog. Espero que os haya gustado.