LA ALAMEDA DE HERCULES

LA ALAMEDA DE HERCULES
La Alameda de Hércules. Oleo sobre lienzo del S. XVIII y de autor anónimo

domingo, 9 de enero de 2022

DE BENALIOFAR A SAN BERNARDO


Si salieras del casco antiguo de Sevilla, por lo que popularmente se conoce como la Puerta de la Carne y pasearas hacia el Este, a pocos metros encontrarías un barrio de viviendas donde predominan casas unifamiliares y calles estrechas. Puedes caer en la tentación de pensar que se trata de "Otro casco histórico". Te has topado con el Barrio de San Bernardo, pero ¿Por qué aparece aquí este barrio extramuros, con calles y casas de este estilo?. Sigue leyendo y lo sabrás.





El origen del barrio de San Bernardo lo encontramos en época almohade, cuando sucede dos momentos en la historia de estos terrenos extramuros.

La zona era ocupada por una pequeña laguna (Al-Buhayra), Almutamid, califa del reino taifa de Isbilya manda a desecar dicha laguna, por lo que se convertirá en un terreno muy fértil para la agricultura y por lo que pronto prosperará la creación de huertos frutales y terrenos de cultivo.

Un segundo momento en la historia del origen del Barrio de San Bernardo, nos traslada en el tiempo al año 1171, cunado el califa Abu Yacub Yusuf, manda a construir un palacio para sus días de ocio y descanso, dotándolo de jardines y junto a los huertos cultivado en la zona desecada.



Como ya hemos comentado la zona fue de terrenos muy fértil para la agricultura, eso condujo a que pronto apareciera un núcleo de población, arrabal de Isbilya, lo dataremos en el final del S. XI y el principio del S. XII, llamado Benaliofar. El carácter agrícola de sus pobladores hacen que se asienten en estos terrenos al amparo del Palacio, sus jardines y el cultivo en sus huertos.


Otro momento importante en el barrio y en la historia de Isbilya es el 20 de Agosto de 1247, día de San Bernardo. Ese día llega al lugar las tropas del Rey Fernando III, destruyendo todas las edificaciones existente en Benaliofar, con idea de asentar allí su campamento de donde partir la conquista y cristianización de la ciudad de Isbilya. Una vez conquistada la ciudad, Fernando III manda a construir una Ermita, en el lugar donde hoy ocupa la parroquia, en honor a San Bernardo, recordatorio del día en el que llega y monta su campamento. De este hecho y de esa ermita tomará el barrio su nombre.





En la baja edad media, se produce casi una despoblación de los terrenos. La Buhayra pasa a ser la Huerta del Rey y se produce una pugna entre la monarquía y los nobles de la ciudad por la propiedad de los terrenos. No será hasta finales del S XV, cuando los Reyes Católicos lo resuelva otorgando la propiedad de los terrenos a Catalina de Ribera. Por esa época empieza la reconstrucción del barrio, con la explotación de los terrenos en huertos, la reconstrucción del antiguo matadero y la construcción del convento dominico de Porta Coeli.

Durante el S XVI, San Bernardo encontrará un periodo de apogeo con la aparición de actividad industrial peligrosa, que buscan extramuros donde asentarse y desarrollar su actividad. En esa época se crean varios hornos de pan y la fundición de Juan Morel (1565), precedente del que fue a posteriori la fábrica de artillería. A finales del siglo se erige el primer templo parroquial.



Durante el S. XVII el barrio de San Bernardo, al igual que en el resto de Sevilla entra en etapas de vaivenes, afectando a la economía y a la demografía, encontrando su punto álgido en 1649, provocado por la epidemia llamada "La peste".

De nuevo en el siglo XVIII, el barrio de San Bernardo verá una recuperación económica y demográfica. A las buenas cosechas agrícolas del principio de siglo, se le suma la construcción de la fábrica de artillería en 1782. Tres años después veremos la construcción del actual templo parroquial del barrio, también en honor a San Bernardo.




En el S. XIX y la primera mitad del S. XX el barrio sufrirá la mayor de las transformaciones que jamás se hayan dado. Con la industrialización de la zona, pasa a desaparecer los huertos y se urbanizan los terrenos. Se entuba el Tagarete, arroyo  limítrofe del barrio, nido de epidemias, se termina la línea férrea entre Sevilla y Jerez (1860), se construye a ambos lados del barrio sendos puentes para salvar dichas vías del tren (el desaparecido puente de la Enramadilla y el conservado puente de San Bernardo) y se construye la estación de trenes de San Bernardo, popularmente conocido como la Estación de Cádiz. 

Todo esto en un principio trajo un auge económico al barrio pero en la segunda mitad de siglo se vuelve a producir un declive económico. El aislamiento geográfico con el resto de la ciudad provocado por las vías férreas, el envejecimiento de las viviendas y las ordenanzas municipales de entonces que no ayudan a su regeneración de los inmuebles, la gran riada y el desbordamiento del arroyo del Tamarguillo de 1961, el cierre de la fábrica de artillería en 1991 y la oferta de vivienda en el extrarradio de la cuidad donde poder vivir con mejor calidad, provocan la despoblación de nuevo del barrio.




Pero gracias al PGOU del 87, donde se produce el soterramiento de las vías del tren, la desaparición del puente de Enramadilla, la recuperación de lo que en su día fue el Palacio y los Jardines de la Buhayra o como se llamó posteiormente la Huerta del Rey. las nuevas ordenanzas urbanísticas que apoyan la construcción de nuevas viviendas, consiguió que San Bernardo fuese el barrio que hoy todos conocemos y podemos visitar, totalmente integrado al resto de Sevilla.




sábado, 18 de diciembre de 2021

EL LEGADO DE MARTINEZ MONTAÑES: SAN CRISTOBAL


 El nombre de Cristóbal significa el portador de Cristo. Y la leyenda cuenta que ocurriría algo así:

Tras conocer Cristóbal a un ermitaño e instruirle en la fe cristiana, éste le preguntó que como podía servir a Cristo. El ermitaño le contestó, que debido a su tamaño y a su fuerza, una buena forma de servir a Cristo, sería el ayudando a todos cruzar el río.

Llevaba un tiempo en este servicio, le llega un niño y le pide que le cruce a la otra orilla. Cuando procedía a cruzar el río, se produjo una gran crecida del éste y el mismo niño le pareció tan pesado como el plomo, todo esto hizo que el llegar a la otra orilla le resultase muy dificultoso.

Llegados a la otra orilla, Cristóbal le dice al niño:" Tú me has puesto en peligro. No creo que el mundo entero no sea tan pesado en mis hombros como lo has sido tú"

El niño le contestó: Tú no solo has tenido al mundo entero en tus hombros, sino al hombre que lo creó. Yo soy Cristo, tu Rey, a quién has servido en este oficio" Posteriormente el niño desvaneció.

Pero este santo es tan enorme como falso. Fue creado en la Edad Media para conjurar uno de los mayores temores apocalípticos de la época: la muerte repentina sin confesión bien por una parada cardiaca o por otra circunstancia que le indujera a una muerte súbita. El antídoto y protector era San Cristóbal. Bastaba con mirar una imagen suya por la mañana, para estar protegido durante todo el día de peligros. Así lo hace constar nuestro rico refranero, con refranes como estos:
"Glorioso San Cristóbal viéndote a la mañana
sin mal, riéndonos, por la noche nos vamos a la cama"
"Si del gran San Cristóbal hemos visto el retrato
ese día la muerte no ha de darnos mal trato"

Al igual que en muchas iglesias de la época, las del Salvador tiene como uno de sus imágenes a San Cristóbal. 


Es el primer encargo documentado que se conoce de Martínez Montañés, realizado para la Hermandad de los guanteros y el contrato es firmado con fecha del 19 de Agosto de 1597 por cuatro feligreses del collado del Salvador y vecinos de la calle Franco: Lucas Chamorro, Gabriel Ramírez, Diego de Rivera y Luis Gómez. 

En el aparece que el coste de la escultura ascendería a 110 ducados, de los que 30 fueron subvención del Ayuntamiento. En el pliego de condiciones, también se contemplaba que se debería de realizar con madera de Pino de la Sierra de Segura, Jaén y que la talla fuera hueca, por dentro. Con ello se conseguiría un doble objetivo que fuera menos pesada para que pudiera salir en procesión y que no se abriese la madera con las humedades y altas temperaturas que sufre nuestra tierra. Un último requisito era que estuviera terminada de talla y pintura en mayo del 1598, cosa que cumpliría, ya que se estrenaría en la procesión del corpus de ese mismo año.


Es la talla de mayor proporción conocida de Martínez Montañés, mide 2,47 m. Es tallada en madera de pino y vemos a San Cristóbal en la mano izquierda portando al niño Jesús y en su mano derecha sujetando una palma florecida en plata.


Como hemos dicho anteriormente fue concebido para procesionar por las calles de Sevilla y lo hacía en dos ocasiones, en el Corpus que organizaba la Hermandad Sacramental del Salvador y el día de su festividad, el 10 de Julio. Esto sucede hasta el siglo XIX que desaparece la Hermandad propietaria de la talla, aunque años después en alguna ocasión fue sacada en procesión por el gremio de los transportistas, recordemos que es su patrón, en una furgoneta de la época.





martes, 5 de octubre de 2021

LA UNIVERSIDAD LABORAL DE SEVILLA, EL CENTRO DE ENSEÑANZAS INTEGRADAS, LA PABLO OLAVIDE... TRES MOMENTOS


 Hoy os traigo hasta el Km 4 de la carretera de Utrera, a lo que fue la Universidad Laboral de Sevilla, hoy la Universidad Pablo Olavide.

Como dijo un alumno cualquiera, que supo plasmar el sentimiento  de todo estudiante que viviera la experiencia de estudiar en ella: "Un pequeño trozo de nuestra juventud, de nuestra vida, quedará perpetuo, en tus edificios, en tus muros, en tus aulas, en tus pasillos, en tus residencias. Siempre en nuestros sentimientos, siempre en nuestro corazón, siempre en nuestro recuerdo".


No mucha gente saben que las universidades laborales españolas adoptaron como modelo la Université du Travail de Charlerov belga, construida en 1903 por el gobierno socialista de Bélgica. Fue inaugurado como Escuela Industrial Superior para la formación integral de aprendices y obreros del lugar. El complejo estaba compuesto por un conjunto de edificios, con espaciosas aulas y amplios talleres, especializados en las distintas actividades profesionales. Con el tiempo fue conocida como la Universidad del Trabajo "Paul Pastur", en recuerdo de su fundador.

Por lo que a finales de los años 40 del siglo pasado, los dirigentes del Ministerio del Trabajo, encabezado por el falangista José Antonio Girón de Velasco, planificaron para todo el territorio nacional un sistema de formación profesional, que culminarían en la creación de las universidades laborales. Era destinada a los hijos de los obreros y se llegó a llamar la universidad de los pobres

La primera Universidad Laboral que entró en funcionamiento en España fue la de Gijón, en el curso académico 1955-56 y para el curso siguiente, el 1956-57 entran tres más, la de Tarragona, la de Córdoba y la de Sevilla. La gestión de las universidades laborales fueron encargadas a ordenes religiosas. La de Sevilla se la encomendaron a los Salesianos de Don Bosco. La Universidad Laboral de Sevilla, quedará inaugurada el 3 de Noviembre de 1956 y adoptará el nombre de José Antonio Primo de Rivera.

El ministerio de trabajo le encarga la proyección y construcción del complejo educativo al grupo Otaisa (Oficina Técnica de Arquitectura e Ingeniería, S.A.), dirigida por cuatro arquitectos, Rodrigo Medina Benjumea, su hermano Felipe, Alfonso Toro Buiza y Luis Gómez Estern, todos ellos formados en la Escuela de Arquitectura de Madrid y titulados en el 1934.


La Universidad Laboral José Antonio Primo de Rivera se construye en la finca conocida como Cortijo de Puente Quintillo, tierras usadas para la cría del ganado bravo y sobre una superficie de 288 hectareas, de las que unas 100 fueron ocupadas por edificaciones. Con un eje central (dirección noroeste-sureste), formada por una gran galería, de la que parten en forma de alas los edificios que fueron usados como residencias de los alumnos internos, aulas e instalaciones complementarias.




Dominada por una torre de 63 m en la que su cuerpo central albergaba un gran depósito de agua y que servía para dar presión al consumo, constaba de 7 colegios de internos, diferenciados por el color de sus fachadas, llamados Fernando de Herrera, Bartolomé Esteban Murillo, San Juan Bosco, San Fernando, San Isidoro, Alfonso X el Sabio y Miguel de Mañara.




En sus 7 laboratorios, 42 aulas ordinarias y 8 extraordinarias y  sus 12 talleres, se impartieron en un principio estudios circunscritos a la Iniciación Profesional y al Aprendizaje Industrial. Posteriormente se desarrolló estudios de Bachillerato Laboral y General, así como la Maestría Industrial y el Peritaje. En su última etapa se impartieron estudios de Formación Profesional, en sus dos grados, BUP, COU, Arquitectura Técnica, Ingeniería Química y Agrícola.


El número de alumnos fue creciendo años tras años, desde los 694 que se matricularon en su curso inaugural, de los cuales 429 estuvieron en régimen de internos, a los 2488 (1592 internos) que se matricularon en el año 1975-76, último curso bajo la dirección de la Congregación Salesiana.  

Para la atención del alumnado, al ser comparable con un poblado con mas habitantes que muchos municipios españoles, se complementaba con el servicio de cocina y comedor, con capacidad para mas de 1500 alumnos, lavandería, peluquería, cafetería, salones de visitas, oficina de correos, enfermería con 20 camas, cine, autobuses para el traslado a Sevilla capital y con instalaciones para el desarrollo de actividades deportivas como pistas de frontón, piscina olímpica, piscina para enseñanza de natación, campos de futbol, baloncesto, balonmano y voleibol.


A partir del 1978 sufre una serie de transformaciones y de competencias que en resumida cuenta pasa a ser el "Centro de Enseñanza Integradas", cuya gestión y competencia pasaron al Ministerio de Educación; el "Complejo Educativo Integrado" de competencia la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía y terminar siendo la segunda universidad pública de Sevilla, la UPO (Universidad Pablo Olavide)

lunes, 12 de abril de 2021

PARQUE DE MARIA LUISA: LA GLORIETA DE OFELIA NIETO

Llega la primavera y uno de los rincones donde saborear a través de los sentidos, el aroma de la ciudad, su olor, su colorido, sus sonidos... en esta estación, lo podemos descubrir dando un paseo por el Parque de María Luisa.





El Parque de María Luisa, tal como lo conocemos hoy nace gracias a la donación de la Infanta María Luisa Fernanda, hermana de la reina Isabel II, de lo que fue los jardines del Palacio de San Telmo lugar de la residencia de la infanta junto con su marido el duque de Montpensier y fruto del trabajo del arquitecto Aníbal González como director de la reforma llevada a cabo y del diseño del arquitecto paisajista francés Jean Claude Nicolas Forestier para la exposición iberoamericana del 1929, como así nos lo recuerda el monumento en su honor que podemos encontrar en el mismo parque.


Si estas paseando por el parque y recorres la Avenida de Pizarro de norte a sur, bien avanzado y a tu derecha. te encuentras con dos caminos paralelos limitados por altos setos de cipreses que conducen a esta glorieta.


El diseño se lo debemos al arquitecto Juan Talavera Heredia y en la que vemos sobre un fondo de setos de ciprés y abierta a la Avenida de Pizarro una pared blanca de la que sobresalen unos bancos, con forma semicircular, con dos cancelas y una hornacina en su parte central revestida de azulejos y donde podemos ver la representación de la soprano Ofelia Nieto.



La pintura es obra del pintor portuense Luis Miguel Sánchez Fernández y vemos a Ofelia Nieto aportando en su mano una rosa, flaqueada por dos figuras alegóricas que simbolizan el canto y la música. Se realizó en la fábrica de Montalván. 
  

Una fuente vemos delante de la pintura cerámica y en las paredes encaladas de blanco, unos azulejos donde aparecen los nombres de compositores famosos y obras musicales. Completa la glorieta dos caminos apergolados, uno por cada lado con bancos y plantas trepadoras


La glorieta de Ofelia Nieto fue inaugurada a las siete de la tarde del 30 de Junio de 1930. A la ocasión acudió el Federico García Sanchís literato y critico de arte, donde pronunció las siguientes palabras: "Así como en la glorieta de Becquer se podrían leer las obras de este poeta, en esta glorieta se pudieran escuchar su voz" 

Una ultima anécdota de la glorieta nos revela que según la tradición, toda señorita que lograse tocar la rosa sin caer en la fuente, lograría casarse en un año.

sábado, 3 de abril de 2021

EL DESHOLLINADOR DE LA CARTUJA


Esta escultura, de acero de corten y realizada por Eduardo Arroyo, se encuentra en la esquina de las calles Inca Garcilaso y Francisco Montesinos, en los jardines del edificio Expo (antiguo World Trade Center), en la misma Isla de la Cartuja. Representa la silueta de un deshollinador de chimeneas, ataviado de la vestimenta tradicional.

Pero para entender su significado y los que tienen mi edad lo recordarán y lo entenderán, tenemos que irnos al año 1992. Por entonces se ultimaba las obas para la exposición universal del 92, que curiosamente su lema era "La era de los descubrimientos"

Entre el edificio donde se encuentra la escultura y el Pabellón de la Navegación, en lo que hoy ocupa el centro comercial y el edificio Torre Triana, se construyó lo que iba a ser uno de los 5 edificios mas emblemáticos de la muestra, El Pabellón de los Descubrimientos. 

Era las 13:35 aproximadamente del 18 de Febrero del 1992, faltaba apenas dos meses para la inauguración del evento, cuando se produjo un incendio en el interior del edificio, tras tres horas de incendio, el pabellón quedó en su interior bastante destruido. 

Para disimular, dentro de lo posible la tragedia durante la exposición, se le encargó a Eduardo Arroyo que realizara alguna obra y procedió a cubrir las fachadas del edificio con siluetas de deshollinadores, escaleras y cristales rotos, haciendo clara alusión al incendio  producido poco antes. 


Puesto que esta obra iba a ser efímera en el tiempo, se le encargó que realizara la escultura mas duradera, creando la escultura mencionada. 

martes, 30 de marzo de 2021

LA PILA DEL PATO. LA FUENTE ERRANTE

En mi incesante interés por descubrir rincones sevillanos bonitos para fotografiar, hoy he llegado a la Plaza de San Leandro y en ella, la fuente conocida como La Pila del Pato. Fuente viajera a lo largo de la geografía urbana, quizás sea la más popular y quizás de las más fotografiadas. 

La Plaza de San Leandro se encuentra ubicada dentro del distrito casco antiguo, entre las calles Alhóndigas, Francisco Carrión Mejías, Cardenal Cervantes, Imperial y Amudio. Una plaza arbolada, de la que se sabe que posee ese nombre desde  al menos el año 1409, tomado del convento donde habitan la congregación de monjas agustinas desde 1369 y que ocupa uno de los laterales de la plaza.

De autor desconocido, su origen la encontramos en el año 1833, cuando empieza a fraguar la idea de sustituir la deteriorada fuente de Mercurio construida en 1576 por Bartolomé Morel, en la zona sur de la Plaza de San Francisco. Se tiene constancia fotográfica que en el 1850 ya se encontraba instalada aproximadamente donde hoy por hoy se encuentra la actual fuente de Mercurio, réplica de la primitiva fuente y en su misma ubicación. El objetivo no era solamente ornamental, como hoy la conocemos, si no la de suministrar el agua a la población, agua que venía por los Caños de Carmona.

Pero su tranquilidad duraría poco, unos años después en 1872 la fuente fue trasladada al centro de la plaza. Pero esto generaba mucho incordio al paso de las hermandades durante la Semana Santa y el Corpus Christi y al aumento de vehículos que circulaban por la plaza, por lo que provocó que pronto se le adjudicara una nueva ubicación, por lo que se decidió trasladarla a la zona norte de La Alameda de Hércules.

En 1953 la Pila del Pato, de nuevo es trasladada. Es llevada a la Plaza de San Sebastián, junto a la estación de autobuses y cerca del Prado de San Sebastián. Es quizás aquí donde mas popular se hace entre los sevillanos, tal vez por su proximidad a la antigua ubicación de la feria de abril, que invitaba a que fuera punto de encuentro entre los sevillanos para así disfrutar juntos de los cantes y bailes del recinto. Que estuviera tan cerca de la feria a lo mejor fue lo que le inspirara a Francisco Palacios "El Pali" para que compusiera su sevillana... "En la pila del pato mi arma te he conocio..."


Una reforma urbanística en la zona, donde se prevé la construcción del edificio que albergaría el Palacio de Justicia, hace que en 1966 de nuevo la Pila del Pato tenga que viajar. Una penúltima ubicación sería la Plaza de las Mercedarias y años mas tardes en la Plaza de San Leandro, lugar donde se encuentra en la actualidad.


Como ya hemos dicho, de autor desconocido, está construida en mármol, compuesta por alberca y en el centro se alza un balaustre  que sostienen dos tazas circulares a distinta altura. Destacan los surtidores zoomórficos de la primera taza. El surtidor principal, que corona la fuente, representa un pato y es el que da nombre a esta.





martes, 16 de marzo de 2021

LA TORRE DEL ORO: 800 AÑOS VIGILANDO EL GUADALQUIVIR


Si me pusieran en la tesitura en la que mostrara a Sevilla por tres de sus monumentos, a voz de pronto, diría que serían la Giralda, la Plaza de España y la Torre del Oro. Hoy procuraré acercaros la historia y leyendas de esta torre albarrana de 800 años de edad recién cumplida, de origen almohade y ubicada de lo que fue la orilla izquierda del Guadalquivir, hoy conocido como el Paseo de Cristóbal Colón.

Isbiliya, topónimo de la ciudad en esta época, fue dominio musulmán durante casi cinco siglos y medio, entre el 711 y el 1248. Esta etapa islámica recoge dos periodos cronológicos bien diferenciado, desde el 711 al 1147 donde dominaron los bereberes y desde esa fecha hasta la reconquista cristiana, bajo el dominio de los almohades. Fue en esta época donde Isbiliya alcanza su mayor hegemonía al convertirse en la capital del Al-Andalus.

La Torre del Oro fue construida bajo su orden, cuando Abud El-Olá era el gobernador de Isibiliya, talvez preocupado por posibles invasiones por el Guadalquivir. Por eso  la torre se pensó para que cumpliera dos acometidos, una la de torre vigía, desde la torre podía  contemplarse el río y de quienes llegaban al puerto, siendo el baluarte de la defensa de este y del puente de barcas. Una segunda acometido era como ampliación de la fortificación de la ciudad en la que consideraba su punto más débil. Las obras dieron comienzo el 8 de Marzo de 1220 y finalizarían casi un año después, el 24 de Febrero de 1221 (estos datos están recogidos en las crónicas de Rawd al-Qirtas del historiador árabe del S XIV Ibn Abi Zar). Se encontraba unida por una coracha a la torre de la Plata, también torre albarrana, de planta octogonal y esta a su vez a la torre de Abd El-Aziz, de planta hexagonal, siendo esta última uno de los vértices del entramado defensivo que formaban las mas de 6 kilómetros de murallas y sus más de 150 torres.



Aunque no se tiene claro, algunos historiadores sostienen que la defensa del puerto la completa una cadena gruesa que cruzaba el río e iba hasta otra torre en la orilla derecha.

El origen de su nombre viene de la traducción del árabe Bury al-dahad, en la que hace referencia al brillo dorado que se reflejaba en el agua del río. En la última restauración de la torre en el 2005 se comprobó que ese brillo dorado que se reflejaba en el agua del río se debió al material de construcción usado, ladrillos de mortero, cal y paja prensada y no de un posible revestimiento de azulejos dorados en las fachadas de la torre, como se mantuvo hasta entonces.

Hay historiadores que sostienen que el origen del segundo cuerpo de la torre es de la misma épocas y otros que fue un siglo después, cuando fue construido por orden del Rey Pedro I el cruel en el S XIV. 

Cuenta la leyenda que el rey usaba la torre como lugar recreativo, y que además de contemplar el río lo usaba como refugio de sus amantes, siendo la mas conocida doña Aldonza, hermana de Doña María Coronel. Mientras ellas vivían en la torre, su mujer vivía en el alcázar. Su construcción responde a una planta también dodecágona y el material es de ladrillo tradicional.




El terremoto de Lisboa del 1 de Noviembre del 1755, fue muy virulento, dejándose sentir con gran fuerza en una amplia zona geográfica de Andalucía. Sevilla lo sufrió y uno de las afectadas fue la Torre del Oro.

Esta quedó muy dañada, hasta el punto de ser propuesta para su demolición por el Marqués de Monte Real, con lo que conseguiría un paseo mas amplio para los coches de caballo y al acceso para el puente de barcas hacia Triana. Pero el pueblo sevillano se opuso y terminó con la restauración de la Torre. Es de esta época el tercer cuerpo, exactamente del 1760, de planta cilíndrica y rematada por una pequeña cúpula dorada, obra del ingeniero militar del ejercito español, de origen belga, Sebastián Van der Borcht.

El origen de su nombre ha llevado a la creación de varias leyendas. En el S XVI un cronista de la época, llamado Luis de Pedraza, dice que la torre se encontraba cubierta por azulejos y que con el brillo al proyectarse los rayos solares se veían las fachadas doradas. Este mismo cronista indica que el rey Pedro I guardaba en la torre grandes cantidades de Oro. 

Otra leyenda era fruto de la cercanía de la torre a lo que fue el Muelle de la Aduana. Se llegó a creer que la torre fue utilizada para guardar el oro proveniente de América.  Pero eso no fue así, se guardaba en el cuarto de tesoros de la Casa de la Contratación, hoy Archivo de Indias.


Una leyenda que siempre ha rondado a la torre del Oro y que da origen al escudo de Santander nos traslada al 1248, a la conquista de Sevilla por el Rey Fernando III.

Una primera estrategia del Rey Fernando III fue la de sitiar la ciudad con idea de que no se recibieran del exterior provisiones para el día a día, como comida y así conseguir su rendición. Tras varios meses, vio infructuoso su empeño ya que la ciudad era autosuficiente. Le encarga a Ramón de Bonifaz la tarea de crear una flota con marinos y navegantes del norte, principalmente de Laredo, Castro Urdiales, Santander y Vicente de la Barquera. Una vez puesta en marcha, suben por el Guadalquivir y rompiendo las cadenas entran en el puerto y en la ciudad.

En un principio se creyó la existencia de otra torre en el lado trianero del río, justo a la altura de la actual calle Fortaleza. Pero en las crónicas de la Conquista de la ciudad de Alfonso X solo se habla de una cadena, la que unía las barcas que hacían de acceso al castillo del lado trianero, conocido después como el Castillo de San Jorge.

Una vez conquistada la ciudad, la torre se usó como capilla dedicada a San Isidoro de Sevilla y después como prisión.


Un momento crítico fue en el 1868, coincidiendo con lo que la historia ha llamado la revolución de septiembre y que supuso el destronamiento y exilio de la Reina Isabel II. Una vez mas se vio peligrar la existencia de la torre al ser propuesta su demolición por parte de los revolucionarios. De nuevo el pueblo de Sevilla, por segunda vez en su historia, se opuso a tal evento y logró que se detuviera su desaparición.

Ya como últimos datos diré que en 1931 es declarada monumento histórico-artístico y que a propuesto del Patronato del Museo Naval, el 21 de Marzo de 1936 se dispone la instalación de un Museo Naval, por orden del Ministerio de la Marina, uso que llega a nuestros días. Es la armada española la propietaria de la Torre del Oro. El 13 de Agosto del 1992 y en el contexto de la Exposición Universal del 92 celebrada en Sevilla, se hermanó con la Torre de Belem en Lisboa

domingo, 7 de marzo de 2021

SANTAS JUSTA Y RUFINA: LA LEYENDA


Justa y Rufina eran dos hermanas, alfareras de oficio, que nacieron en lo que hoy es el barrio de Triana en el 268 y 270 respectivamente.

Eran hijas de cristianos clandestinos ya que por aquella época Híspalis vivía bajo el dominio del Imperio Romano y siempre que lo necesitaban sus vecinos, recurrían a ellas para su socorro.

Una mañana del mes de Julio se celebraba la fiesta en honor a Venus, recordándose la tristeza de esta ante la muerte de su amado Adoris. Las mujeres salían portando la imagen en unas parihuelas de su ídolo a hombros e importunando a todos para que contribuyeran con cuantiosas limosnas. Llegaron a la puerta del taller donde se encontraban las hermanas trabajando y una de las mujeres le pidió su contribución. Justa y Rufina se negaron por ser una fiesta pagana, ante la negativa la mujer procedió a romperles las vasijas de barro. Las hermanas enfadadas respondieron empujando la parihuela, cayendo el ídolo y rompiéndose en mil pedazos.

Llegó a oídos de los hechos a Diageniano, preceptor de la ciudad a las que las llamó a su presencia y les ofreció renunciar de su fe a cambio de no ser encarceladas. Las hermanas se negaron, por lo que no solo fueron encarceladas si no que fueron torturadas hasta llegar a su muerte. Justa murió el 17 de Julio del 287 y dos días después su hermana Rufina.

Los cuerpos fueron recuperados por el Obispo Sabino, dándoles sepultura  en la Ermita que erigió junto a la Puerta de Córdoba, donde hoy se encuentra el Convento de los Capuchinos.

El cuadro de la fotografía perteneció a la colección de Bellver, donado a la ciudad de Sevilla y que se encuentra expuesto en la Casa Palacio de Fabiola, sito en la calle del mismo nombre. Es una réplica del cuadro Santas Justa y Rufina de Murillo, que lo encontramos en el museo de Bellas Artes de Sevilla.

El óleo original de dimensiones 200x176 cms vemos a Justa y Rufina, la primera portando una palma, símbolo del martirio y entre sus manos sujetando a la Giralda. A pie del cuadro vemos unos cacharros de barro, símbolo de su oficio de alfareras. La obra data de 1666.

Santas Justa y Rufina casi siempre aparecen sujetando a la Giralda. Cuenta la leyenda que en el terremoto de Carmona de 1504, donde aparecieron para sujetar a la torre y esta no se derrumbara.