LA ALAMEDA DE HERCULES

LA ALAMEDA DE HERCULES
La Alameda de Hércules. Oleo sobre lienzo del S. XVIII y de autor anónimo

domingo, 26 de agosto de 2018

LA CALLE TRIANERA LLAMADA RUISEÑOR



Hoy os quiero enseñar la calle Ruiseñor, en el barrio de Triana. Esta calle tiene forma de angulo recto y se encuentra en la parte trasera de lo que fue el convento de San Jacinto, limitando en uno de sus extremos con la calle San Jacinto y en el otro con la calle Antillano Cmapos.


El primer nombre con la que se conoció la calle fue Duende, como así aparece en el padrón de 1691. En el 1788, en el plano de Lerena podemos ver a la calle que estaba formada por dos tramos en angulo recto y detrás del convento de San Jacinto, aunque en dichos planos no aparece nombre alguno. 

El plano de Sartorius de 1848 aparecen como dos calles independientes, sin salida y sin conexión entre ellas. La calle perpendicular a San Jacinto se llamaba calle Duende y la paralela calle Rosas. 



En 1859 se rotula ya como calle Ruiseñor y aparece un tercer tramo de calle en dirección a Evangelista, sin salida y que en 1971 se le añade a la calle Leiria. En 1918 hubo un intento infructuoso de cambiar el nombre por el de Gracia Fernández Palacios.


Por la presencia de un mantillo, lugar donde se fabricaban y secaban ladrillos, se conoció como Mantillo Alto, que tras su abandono paso a ser una zona degradada y convertida en basurero.



Actualmente existen varios edificios relativamente nuevos a excepción de las viviendas nº 10 y 21, del mediado del siglo pasado de estilo regionalista, donde la cerámica y los arcos son grandes protagonistas. La calzada es adoquinada y se encuentra iluminada con brazos de fundición y faroles.

A esta calle confluyen las calles Leiria y Jacinta Martos.



Entre todos los edificios existente en la calle, me voy a entretener con el de la finca nº 10. Se trata de un edificio vecinal, de tres plantas, de estilo regionalista de mediado del siglo pasado. Fue construido en el año 1948 por el arquitecto D. Francisco Pérez Bergali.




Pero lo que mas llama la atención es el retablo que tiene la fachada principal encima del portal de la vivienda.

 


Se trata de un retablo donde podemos ver a la Virgen con el Niño, datada en la década de 1920 y realizada en la fábrica de Julio Laffite Castro. Puesto que el edificio es del 1948, el retablo pudo traerse de otro lugar o conservado del edificio que existiera en su lugar.



Pero lo que me ha despertado el interés de esta calle situada en el corazón de triana, es la leyenda que José María de Mena incluye en su obra "Tradiciones y leyendas de Sevilla" y bajo el título "Tradición de la calle del Duende" dice así: 

A la terminación de la guerra entre Inglaterra y Francia, que se libró en España, y que impropiamente llamamos «Guerra de la Independencia», al avanzar los ingleses y tropas españolas por Triana, expulsando hacia Alcalá de Guadaira a los franceses y tropas españolas llamadas afrancesadas, se produjo un encuentro en el terreno que está comprendido entre el actual hospital de la Cruz Roja de Triana, y la Cava, hoy llamada Pagés del Corro, en unas huertas que entonces se llamaban «El Matillo Alto», en uno de cuyos callejones entre huerta y huerta quedó muerto un oficial francés.


Pasado algún tiempo, terminada la guerra, se empezó a edificar aquella zona formándose una calle, y los primeros vecinos observan que a horas desusadas salía un hombre que recorría la calle y volvía a entrar en la misma casa de que saliera.

Pronto empezaron los vecinos a manifestar su temor, deduciendo que por las noches salía el espíritu o fantasma de aquel oficial francés que fue muerto en el último combate. Y como la gente era entonces piadosa y creyente, acudieron al vecino convento de San Jacinto para pedir a los frailes que hicieran los posibles para que aquel ánima en pena abandonase el lugar y dejase tranquilos a los moradores de la calle. Pero de nada sirvieron los exorcismos, procesiones y rosarios de la aurora, porque de vez en cuando, inesperadamente, algún vecino que volvía tarde a su casa, de madrugada, se encontraba con el aparecido. Por este motivo aquella calle nueva recibió el nombre de Calle del Duende.



Pasados unos años, y tras los sucesos de 1824 hubo una amnistía y sorprendentemente apareció el  duende, que no era otro que el oficial francés, que no había muerto, y que, recogido por una caritativa joven, había vivido oculto en la casa, donde, a falta de otro entretenimiento, tuvo varios hijos con su protectora. Se casaron, y ya el francés hizo vida normal, pudiendo salir de día en vez de hacerlo de madrugada.

La calle se siguió llamando hasta 1890 calle del Duende, y ahora se llama Ruiseñor, y es la primera que encontraréis a mano izquierda, pasada Pagés del Corro, y antes de llegar a la de Justino Matute.

domingo, 8 de julio de 2018

EL LEGADO DE MARTÍNEZ MONTAÑÉS EN SEVILLA. SAN IGNACIO DE LOYOLA

Esta imagen se encuentra en el altar mayor de la Iglesia de la Anunciación de Sevilla. Fue encargado a Martínez Montañés en 1610 por los Congregantes de la Santísima Trinidad.


La imagén mide 1,67 m y solo tiene tallada en madera las manos y la cara, el resto es un maniquí. El ropaje es tela encolada de color negro y simulan el hábito jesuita. La policromía es de Francisco Pacheco.

En un principio en su mejilla tenía lagrimas de cristal, como se puede ver los restos aún existentes.


Jacopino del Conte realizó el mismo día de su fallecimiento, el 31 de Julio de 1556, una mascarilla funeraria que se conserva en Roma. De esa mascarilla sirve de inspiración para realizar la talla de la cara de San Igancio de Loyola.

jueves, 21 de junio de 2018

EL CANAL DEL BAJO GUADALQUIVIR

Son las 6 de la mañana y me dispongo recorrerme el canal del Bajo Guadalquivir desde Bellavista hasta el Mirador de Aviones junto al aeropuerto de Sevilla. Aunque lamento deciros que al final no lo he conseguido, me pareció interesante desviar el caminar y llegar a la localidad vecina de Alcalá de Guadaira. Pero eso no impide que pueda contaros los datos que conozco del Canal.


El canal del Bajo Guadalquivir nace en el embalse de Peñaflor, en el término municipal de Palma de Río (Córdoba) y tras recorrer 158 kms y pasar por los términos de Lora del Río, Carmona, Villanueva del Río y Minas, La Rinconada, Sevilla, Alcalá de Guadaira, Dos Hermanas, Los Palacios y Villafranca, Utrera y Lebrija, desemboca en el Embalse de Don Melendo.



La idea de construir un canal data del S. XIX cuando se comenzaba a estudiar la posibilidad de construirlo. Se barajó en principio que fuera navegable además de para el riego, donde comunicar Sanlúcar de Barrameda con las provincias de Sevilla y Córdoba.

Pero como suele pasar, nadie quería financiar la obra y fueron múltiples las disputas entre los defensores de que fuera totalmente navegable y los que fueran para regadío, provocando una y otra vez que se llegara a abandonar los proyectos diseñados para la ejecución del canal.



Termina la guerra civil española y entra a regir el Estado español el General Franco y con ello se retoma la idea de construir el canal, abandonando la idea de que fuera navegable. Para la mamo de obra de esta construcción y de otras obras civiles, se aprueba con el decreto ley del 28 de Mayo de 1937 "la redención de las penas" de los presos del bando perdedor en el conflicto. En Octubre de 1938 se crea el Patronato para la Redención de Penas por el Trabajo, órgano responsable de administrar la mano de obra de los presos, primero de guerra y después por otros tipos de penados.



Ya en 1940, cuando se retoma el proyecto de construirlo como canal de regadío. Se les obliga a unos 12000 presos (esta cantidad no de personas trabajando no está confirmada, hay historiadores en los que incluso dicen que fueron 2000) a trabajar en la obra a cambio de la redención de penas.

Pronto a lo largo de los terrenos donde se construirá el canal, se establecerán campamentos donde alojar a los presos, el primero el de la Corchuela, en Dos Hermanas a los que le seguirán Los Merinales, en la misma localidad, Caravaca en la Rinconada o El Arenoso en Los  Palacios y Villafranca.



La construcción de las obras llegaron hasta el 1962 y con ello supuso el cambio del aspecto físico de los terrenos agrarios, ya que al pasan de ser terrenos de secano a terrenos de regadío, así como  en el marco urbanístico de las zonas por donde pasaba el canal, con la creación de los barrios de Valdezorra y Torreblanca por los familiares de los presos que se encontraban en la zona o de poblaciones como el Palmar de Troya. También he de destacar la revalorización que sufren los terrenos que riega el canal al sufrir un incremente de su valor de hasta el 600%.




Fueron los regantes, grandes latifundistas, los que se benficiaron con esta macrocreación al no tener que aportar nada para su construcción ni pagar el gasto de agua hasta 1986, Uno de los mas beneficiados fueron la familia Benjumea, muy ligados a ABENGOA, en el que tenían terrenos por el Aeropuerto Viejo. Curiosamente era un miembro de esta familia el primer ministro de Agricultura del gobierno de Franco.

lunes, 4 de junio de 2018

EL ABANICO QUE FIRMÓ COSTILLARES

Por los años de 1770 era la primera figura indiscutible del toreo el gran Costillares, ídolo de las multitudes, y a quien admiraban los hombres y de quien se enamoraban las mujeres. 


Vino Costillares a torear a la plaza de la Real Maestranza, y durante la lidia, en uno de los momentos en que se acercó a la barrera mientras sus compañeros hacían los «quites» a los banderilleros, una dama que estaba en la primera fila de barrera le echó su abanico a Costillares, pidiéndole que al terminar la lidia se lo firmara.

Costillares, en vez de dejar el abanico en manos de su mozo de estoques mientras él realizaba su última faena, sonrió a la dama, requirió la espada, y sin el trapo de la muleta se dirigió al toro. Un grito de sorpresa recorrió los tendidos

Costillares, con la espada en la mano izquierda, abrió el abanico que empuñaba en la diestra, y citó al toro, que acudió al engaño. Con el abanico a manera de muleta realizó toda la faena, y luego citó a matar y enterró la espada hasta la bola.

Cayó el toro patas arriba fulminado, y entonces Costillares se dirigió hacia la barrera, pidió a su mozo recado de escribir, y sobre la misma tabla de la barrera como mesa, escribió en el abanico estas palabras: «Yo no firmo abanico sin historia». Y lo firmó y lo devolvió a la dama. El abanico ya tenía su firma ¡y su historia!

Tradiciones y Leyendas de Sevilla
José María de Mena

Joaquín Rodríguez "Costillares" nace en Sevilla, en la calle Ancha nº 13 del taurino barrio de San Bernardo, en el seno de una familia muy ligada al matadero, el 20 de Julio de 1743 y muere en Madrid el 27 de Enero de 1800.

Comienza su carrera como subalterno en la cuadrilla de Pedro Palomo, para que a los 20 años de edad tomara la alternativa y lidiara en solitario.

Poco a poco va triunfando hasta que logra el reconocimiento en la Real Maestranza de Sevilla. Una ver reconocido en Sevilla debuta en  Madrid en 1767. En 1780 recibe una grave cogida en Madrid.

miércoles, 30 de mayo de 2018

EL BARRIO DE BELLAVISTA EN IMÁGENES

Se encuentra ubicada en la zona más meridional del término municipal de la capital hipalense, frontera con el municipio de Dos Hermanas. Queda bien limitada por el oeste con la vías del tren Sevilla-Cádiz, al este con el cortijo de Cuartos, al Sur con Dos Hermanas y al norte con la SE-30.


Avda. de Bellavista, construida a partir de la antigua N-IV

Avda de Jerez, antigua N-IV


Pertenece al distrito municipal de Bellavista-La Palmera y cuenta con una población de unos 30.000 habitantes. En los últimos años ha crecido la población, con la construción de dos nuevas urbanizaciones, "Las Torres de Hércules" y los "Jardines de Athenea".


Urbanización las Torres de Hércules

Urbanización las Torres de Hércules

En poco mas de una década, hemos visto también mejorar las comunicaciones del barrio de Bellavista con el centro de la ciudad y con poblaciones cercanas, dotándola de dos nuevas líneas de autobuses urbanos, la línea 37 que sustituyó a la que el Ayuntamiento tenía concedida a una empresa privada y la línea 3, de muy reciente creación y en la que tras pasar por zonas bastantes turísticas y céntricas como el Paseo de Colón, Paseo de las Delicias o calle Torneo, podemos llegar al Campus Universitario de Reina Mercedes, o a barrios tan al norte de la ciudad como son los de Pino Montano o San Jerónimo.

Bellavista cuenta con dos apeaderos de trenes, al ya tradicional apeadero de Bellavista, se le unió el de Jardínes de Hércules, transformado a partir de una pequeña estación existente llamada "De la Salud". A través de ellos podemos llegar a la estación de Santa Justa, Virgen del Rocío, San Bernardo o San Jerónimo, dentro de la ciudad como también a poblaciones como Utrera, Lebrija, Dos Hermanas, Lora del Río, Sanlúcar la Mayor o Benacazón con solo montarnos en una de las dos líneas de trenes de cercanías que llegan a sus apeaderos, las C-1 y C-5.

Apeadero de tren de Bellavista

Construcción popular en Avda. de Jerez a pocos metros del apeadero de Bellavista.
No se puede tener más arte, Dios Mio!!!

Apeadero de Jardines de Hércules

Red de alquiler de Bicicletas SEVICI

Para completar el capitulo de comunicaciones con el resto de la ciudad, Bellavista queda incluida en las red de carril bici y el servicio de alquiler de bicicletas que a través de Sevici podemos todos disfrutar, con sus tres puntos de enclavamientos de bicicletas dentro del barrio, junto al hospital de Valme, en la Avd. de Bellavista a la altura de la calle Camino de la Ermita de la Virgen de Valme y en la Avda. de Jerez junto a la Real Venta de Antequera.

En este transformar reciente del barrio, hemos visto como se le dotaba de biblioteca municipal, comisaría de policía local, el centro cívico, el derribo del mercado de abastos, viejo y casi ruinoso y la construcción del nuevo mercado o el asentamiento del Distrito Municipal.

Y también relativamente poco cuando se realizaron los proyectos de mejoras de los acerados, calzadas y alumbrado público de toda la barriada.

En lo deportivo también vemos como en el barrio se le equipaba con nuevas instalaciones, a las del campo de futbol de albero en el que cada domingo juegan las distintas categorías de la Unión Deportiva Bellavista, hemos visto constuir el polideportivo y piscina cubierta municipal, donde los habitantes del barrio pueden encontrar el lugar perfecto para la puesta a punto y mantenimiento de la salud. Y hablando de Salud, Bellavista tiene un centro de Salud y un hospital cercano, el hospital de Nuestra Señora de Valme... aunque paradojicamente no le pertenece a sus habitantes el uso de este hospital, a pesar de su cercanía.

Campo de Futbol de la Unión Deportiva Bellavista

Centro deportivo Bellavista 

Son cuatro las fechas que tienen marcadas en el calendario en la que la gente del barrio de  Bellavista salen a la calle a celebrar sus fiestas y tradiciones. La primera la navidad, donde podemos ver las calles iluminadas con esos motivos, con el Belen construido con conchas de mar, que todos los años un vecino de la calle Feliciana Enríquez nos enseña y el 6 de Enero de cada año, gracias a la Asociación de Vecinos y no siempre la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla, nos visitan SS MM. lor Reyes de Oriente subido en las Carrozas de la Cabalgata para ponerse a repartir caramelos y regalos por las calles del barrio. Poco después y si el tiempo lo permite, cada viernes de Dolores, la Hermandad del Dulce Nombre, nos recuerda el final de la cuaresma y el principio de la Semana de Pasión en Sevilla, realizando la estación de penitencia por las calles del barrio. Para la próxima fecha debemos de esperar a después del verano, en concreto al tercer fin de semana de Septiembre, para vivir la tradicional Velá de Bellavista, aunque lamentablemente desde unos años para aca, ha perdido prestigio con el traslado desde el cortijo de Cuarto a los Naranjitos. Y la última fecha es el tercer domingo de Octubre, cuando la Virgen de Valme nos visita con los miles de romeros venida desde Dos Hermanas a donde fue su casa durante mucho tiempo, Su ermita.

Parroquia del Sagrado Corazón

Hospital de Ntra. Sra. de Valme

Para el disfrute de los vecinos, la barriada cuenta con tres plazas equipadas con banquitos y zonas de juegos infantiles, la Plaza de las Cadenas, la Plaza del Retiro y la de Fernando VI y otras tantas de zonas ajardinadas, los jardines construidos en la zona de las Torres de Hércules, los jardines en la calle Eduardo Miura, el jardín junto a la calle Jardines de la Alhambra en la nueva urbanización de Jardines de Athenea o los jardines de la Solidaridad, que junto al centro cívico, eran los terrenos donde un día existió los talleres de la fundición Prida e Hijos. Un huerto a disposición de los vecinos que lo soliciten, completan las zonas de ocio del barrio y un parque a lo largo de las dos orillas del rio Guadaira.

Plaza de las Cadenas

Plaza del Retiro

Plaza de Fernando VI

El nacimiento de Bellavista lo encontramos en 1890, cuando la que se conocía como Vereda de la Mata de Chaparro, se abre camino hacia Isla Menor. En 1923 se produce las primeras parcelaciones de los terrrenos lo que produce un aumento en la población. Un decenio más tarde se presenta al Ayuntamiento de Dos Hermanas, que por entonces eran terrenos de su municipio, un proyecto de reurbanización, aprobándose y procediéndose a la rotulación de sus calles. En un principio se llamó el barrio de la Salud.

Barriada de la Diputación


Barriada de la Diputación

Barriada de la Diputación

En 1937 pasa a pertenecer a Sevilla, aspiración que tenía la ciudad, al quedar los cuarteles construidos en terrenos de Dos Hermanas y ante las previsiones de industrialización previstas en la zona como consecuencia de la apertura de la Corta de Tablada. La industrialización de la zona, con el asentamiento de Uralita y Saca y la inmigración provocada por la guerra civil, la barriada de Bellavista ve aumentada nuevamente su población.

Otro buen número de sus habitantes es consecuencia de la construcción del canal de Bajo Guadalquivir. En la década de los años 40 del siglo pasado, cuando se empiezan  las obras de construcción del canal, llegan a la provincia de Sevilla entre 5000 y 7000 presos obligados a trabajar en ella, a cambio de su redención. Unos 1200 se asientan en un campamento de barracones en terrenos de los Merinales. Familiares de los presos y los mismos presos cuando ya acaban su redención y ante la imposibilidad de volver a sus lugares de orígenes, se asientan en la zona en chabolas construidas para el momento.

Bellavista, Calle Fauno



Por el 1950 en los terrenos de Bellavista ademas de Uralita y Saca, ya podemos ver como el tejido industrial había aumentado, al asentarse en sus terrenos industrias como el almacén de Aceitunas Trueba y Pardo, los talleres de fundición Prida e Hijos y la fabrica de tuberías de cemento de Llopis. También fue importante la actividad agraria localizada en los terrenos del Cortijo de Cuarto. Todo esto provoca un gran aumento de la población que ejercían su labores en estas factorías.

En este mismo año el ayuntamiento de Sevilla, realiza una nueva rotulación de las calles, nombes que en la mayoría de los casos llegan a nuestros días, eliminando las nominaciones anteriores y sustiyéndolas por poblaciones españolas, personalidades culturales sevillanas, etc.

El abandono urbanistico de la barriada era característico de las zonas suburbiales. En 1957 carecía de alcantarillado y del abastecimiento de agua potable, tampoco tenía sus calles acerados y el alumbrado público era deficiente. Los centros de escolarización escasos ante el aumento considerable de la población. Fue a raiz de esta fecha cuando se crean las redes de saneamiento y abastecimiento de agua.

Gracias al Plan de Reforma de Bellavista aprobada en 1969, la barriada sufre expectativa de crecimiento llegando a dotarse de comercios, varias entidades bancarias y de cajas de ahorro, las dos parroquias, farmacias, colegios públicos e institutos de Bachillerato, con un censo de alumnos de 2337 en el año 1970. Fue en este año cuando también se equipa con la oficina de correos y el ambulatorio de la seguridad social, el mercado municipal o la oficina de Telefónica.

En 1975 se contabiliza una población analfabeta del 26 por ciento. La mayor parte de la población masculina se clasifican como trabajadores industriales con una gran basculación a trabajadores de la construcción.

Centro de educación permanente

La vivienda predominante es la casa unifamiliar de dos plantas y azoteas, con balcones y revestimientos de azulejos, aunque en la reforma de 1969 se permitió la construcción de edificios de varias plantas de vecinos. También econtramos chalets en parcelas rodeados de jardines y en la zona del cortijo de cuarto, la Diputación Provincial construye una urbanización, conocida como la barriada del Cortijo de Cuarto y formadas por casas adosadas, de una y dos plantas, de estilo rural andaluz, con porche a la entrada y arco de medio punto.

Para terminar esta publicación me gustaría enseñaros tres puntos del barrio, que por su interés, bien merce ser conocidos. La Real Venta de Antequera, construida en época de la Exposición del 1929. El cortijo de Cuartos, en la que hoy se encuentra la sede del Escuadrón de Caballería de Andalucía y la Ermita de la Virgen de Valme, tan ligada a la reconquista de la ciudad por Fernando III.

La Ermita de la Virgen de Valme

La Ermita de la Virgen de Valme

La Ermita de la Virgen de Valme

La Ermita de la Virgen de Valme




El interior de la Real Venta de Antequera

martes, 22 de mayo de 2018

EL LEGADO DE MARTÍNEZ MONTAÑÉS EN SEVILLA: SANTO DOMINGO DE GUZMAN PENITENTE

Para situar el origen de la figura de Santo Domingo Penitente, nos tendremos que ir al 1605 cuando Diego González de Mendoza, encargaba a Juan Matínez Montañés, el retablo mayor de la iglesia del convento dominico de Santo Domingo de Portaceli. Las labores pictóricas y el dorado y estofado de las tallas correrían a cargo de Francisco Pacheco, como así especificaba el contrato. El total de la tasación fue de 1700 reales. Los trabajos finalizaron en 1609.


Tras la desaparición del convento situado en lo que actualmente sería el Colegio jesuitas de Portaceli, el retablo fue desmembrado, llegando a nuestros días solamente la talla de Santo Domingo de Guzman Penitente.

La talla se conserva en el museo de Bellas Artes de Sevilla. Tiene una altura de 1,47 m, con 0,68 m de ancho y 1,26 m de profundidad. Martínez Montañés representa al santo recogiendo las enseñanzas de Torrigiano, arrodillado, desnudo hasta la cintura, con el hábito blanco de la orden, suelto y atado en la cadera y en una mano un crucifijo y en la otra un flagelo con el que se azota la espalda.


Domingo de Guzman nace en 1170 en Caleruega, provincia de Burgos, España. Hijo de Felix Núñez de Gúzman y de Juana Garcés (llamada popularmente como Santa Juana de Aza, beatificada en 1828). Tras su periodo de formación con su preceptor, su tío el arcipreste de Gumiel de Izan, Gonzalo de Aza, contínua sus estudios en Palencia de Arte y Teología. Tras finalizar teología en 1194 es ordenado sacerdote.


En 1205 el rey Alfonso VIII le encarga que acompañe al Obispo de Osma, monseñor Diego de Acebes, como embajador extaordinario, para que concerte en la corte danesa las bodas del príncipe Felipe. Eso le lleva a viajar a Dinamarca y Roma. En estos viajes se aclaró su destino atendiendo a una vieja vocación misionera, convirtiendo a los herejes cátaros al catolicismo, a través del movimiento de predicadores. En 1215 establecería en Tolosa la primera casa masculina de la Orden de Predicadores. En 1220 consigue la Bula del Papa Honorio III para el reconicimiento de la Orden de Predicadores.



El 6 de Agosto de 1221 muere en Bolonia donde fue enterrado.

El monasterio de Santo Domingo de Porta Coeli, fuen fundao en la primera mitad del S. XV, extramuro de la ciudad, en unas casitas situadas en los terrenos llamados la Huerta del Rey y junto al palacio musulman de la Buhayra. Fue la segunda casa de dominicos fundadas en la ciudad, ya que anterior a este era el  Monasterio de San Pablo, fuando en 1420, promovido su edificación por Fray Álvaro de Córdoba.




La decadencia del monasterio sería consecuencia de la invasión francesa y el decreto de desamortización de 1835, condenando a la comunidad a la extinción y la ruina total del monasterio.


jueves, 17 de mayo de 2018

EL CASTILLO DE LA ALCANTARILLA O DE DIEGO CORRIENTES

Hoy me he ido a la provincia, para presentaros el desconocido Castillo de Alcantarilla. Este castillo se da su fama, no porque sea monumento histórico artístico, si no porque según una leyenda allí estuvo escondido Diego Corrientes Mateos, bandolero nacido en Utrera y del que después os hablo de él.



Para llegar a este ruinoso castillo, deberemos circuilar por la N-IV dirección Cádiz, pasar el poblado de Maribañez y a pocos metros tomar el desvío de la A-8030 dirección Utrera. Termino municipal al que pertenece el susodicho castillo.

Este castillo fue construido para fortificar en puente romano que salvaba al río Salado, que por cierto fue desviado su cauce. Fechado en el S. XIV, perteneció a la Orden de Alcantara y fue reconstruido en el lugar de otro de origen islámico. Durante el reinado de Alfonso XI perteneció a la ciudad de Sevilla.


Estaba formado por dos torres, uno a cada lado del puente. Una construida al noroeste del puente, con un arco por el que se accedía al puente. Esta torre, junto al arco, se mantuvo hasta el siglo XX en el que fue derribada para que pasaran vehículos de mayor volumen.


La torre que aún se conserva algo, deja ver que debió de ser de dos plantas, aunque actualmente solamente queda su planta baja y nos da idea de las dimensiones que debió tener (unos 155 m² de planta). Actuaba como aposentos para la guarnición y disponía de medios de defensa para bloquear el paso del puente.


Fue construida sobre una base de sillares labrados, reforzados en sus esquinas, el resto es de tapial a base de guijarros y restos cerámicos. En su interior se puede ver los arranques de las bovedas de ladrillos que la separaba de la segunda planta.


Pero como dije anteiormente, el castillo se conoce por el bandolero Diego Corrientes. 

Nace en Utrera el 20 de Agosto de 1757, siendo bautizado en la Iglesia del Señor Santiago ocho días después con el nombre de Diego Francisco Bernardo.

Pronto se convirtió en una leyenda popular, al repartir aquello que robaba entre los mas pobres del lugar. 

Consecuencia de su enemistad con Don Francisco de Bruma, regente de la ciudad, el rey Carlos III ordena en 1780 su captura, para ello ofrece una recompensa de cien piezas de oro a quien lo entregara vivo o muerto.

Huye a Portugal, siendo descubierto y denunciado por una mujer en un cortijo de Provenza, por lo que pronto el regente de Sevilla envía para detenerlo a cien hombres. 




Fue trasladado a Sevilla, donde fue juzgado y condenado a morir ahorcado, cosa que sucedió el 30 de Marzo de 1781. 




Y como era costumbre en la época, fue descuartizado  y su cuerpo fue repartido por los lugares donde se inventariaba sus asechorías. Su cabeza quedó en Sevilla, donde fue enterrada en la Iglesia de San Roque. Así se dió fin a las andazas de Diego Francisco Bernardo Corrientes Mateos, un bandido sin delitos de sangre.